En una jornada marcada por la vigilancia técnica, el Operador Nacional de Electricidad (Cenace) ha reportado las condiciones operativas del sistema eléctrico ecuatoriano correspondientes a este sábado 25 de abril de 2026. Asimismo, la Corporación Eléctrica del Ecuador (Celec), muestra cómo se encuentra el embalse Mazar. Este embalse registra una cota de 2133.33 m.s.n.m. al corte de las 18:00 de este 25 de abril, según la plataforma de monitoreo de . Este nivel se sitúa dentro del rango de operación seguro de la central, considerando que su cota mínima operativa es de 2098 m.s.n.m. y su máxima alcanza los 2153 m.s.n.m., lo que permite mantener una estabilidad hídrica necesaria para la generación.
Respecto al balance energético, la producción nacional ha logrado cubrir la demanda interna sin restricciones inmediatas. Según las cifras de producción en tiempo real, el país generó un total de 75,236 MWh durante la jornada, con un componente hídrico predominante de 52,683 MWh. Por su parte, la demanda total del sistema se situó en 4,073 MW. Al contrastar la curva de generación con la de demanda, se observa que la oferta total disponible se mantiene por encima de la demanda en tiempo real, garantizando el suministro continuo a las empresas distribuidoras.
Análisis de la oferta y demanda energética
Es preciso señalar que, aunque las unidades de medida difieren —MWh para la energía producida y MW para la demanda de potencia—, el comportamiento de las gráficas operativas confirma que la capacidad de generación actual es suficiente para satisfacer los requerimientos del mercado. En términos de eficiencia, la generación hidráulica representa la base del sistema, complementada por la generación térmica, que aporta 21,939 MWh, asegurando así que no exista un déficit de oferta frente a la carga solicitada por el país.
El flujo operativo demuestra que la producción energética está diseñada para sostener el pico de demanda nacional, evitando desequilibrios críticos. Esta gestión es fundamental, dado que el sistema eléctrico debe operar con un margen de reserva para prevenir cualquier interrupción, asegurando que la electricidad generada fluya de manera ininterrumpida hacia los hogares e industrias ecuatorianas, manteniendo el equilibrio entre los megavatios hora producidos y la potencia demandada.
Contexto de vulnerabilidad y falta de inversión
Este reporte se da en un momento en que el sector eléctrico nacional mantiene una atención prioritaria sobre su infraestructura. Como se ha expuesto previamente, el Cenace ha advertido sobre el riesgo de apagones derivados de una falta de inversión histórica en el sistema eléctrico ecuatoriano. Esta fragilidad estructural obliga a que los operadores realicen un seguimiento exhaustivo tanto de los niveles de los embalses como de la capacidad de mantenimiento de las centrales de generación.
La operatividad demostrada este sábado refleja una gestión técnica para optimizar los recursos disponibles frente a una demanda que presiona constantemente la red. Sin embargo, la sostenibilidad de este equilibrio a largo plazo depende intrínsecamente de que se atiendan los requerimientos de inversión en mantenimiento y modernización. Mientras tanto, la vigilancia sobre puntos estratégicos como el embalse Mazar continúa siendo el eje central para garantizar la seguridad energética del país.
