Las Fuerzas Armadas del Ecuador, por disposición del Ministerio de Defensa Nacional, activaron oficialmente la nueva Fuerza de Tarea Conjunta "Guayas" para ejecutar operaciones de alto impacto contra el crimen organizado en toda la provincia. El despliegue de esta estructura militar permanente busca neutralizar de forma contundente las redes de sicariato, desmantelar los centros clandestinos de acopio y recuperar el control del territorio en los sectores más críticos, garantizando la seguridad pública.

Esta estrategia militar, dispuesta por el Ministerio de Defensa, se implementa inmediatamente después de la culminación del toque de queda obligatorio que rigió en la provincia desde el pasado 3 hasta el 18 de mayo. La finalización de dicha medida de excepción marca la transición formal hacia un modelo operacional continuo en las zonas priorizadas. Con esto, el Gobierno nacional sustituye las restricciones temporales de movilidad por una ofensiva militar sostenida, asegurando una presión constante y directa sobre las mafias criminales.

Evolución estratégica y despliegue de efectivos militares

La conformación de este bloque militar permanente representa un cambio radical en la planificación táctica del Estado ecuatoriano. Un contingente integrado por cerca de 2.000 efectivos del Ejército Ecuatoriano, la Armada del Ecuador y la Fuerza Aérea Ecuatoriana concentra capacidades logísticas terrestres, marítimas y aéreas bajo un mando unificado. Esta centralización del liderazgo operativo faculta a las patrullas combinadas a reaccionar con rapidez, coordinar maniobras conjuntas y sostener patrullajes en cantones con mayores índices delictivos.

La nueva metodología responde directamente a los lineamientos establecidos por el ministro de Defensa, Gian Carlo Loffredo, junto con el alto mando militar del país. El diseño estratégico se enfoca en perfeccionar la inteligencia militar y adaptarla al control de zonas complejas. Este modelo operacional ya demostró resultados positivos en Esmeraldas, donde el despliegue de una estructura similar logró debilitar significativamente todos los corredores logísticos del narcotráfico y bandas organizadas delictivas o agrupaciones terroristas locales.

Operaciones de alto impacto y capturas de cabecillas

Desde sus primeras jornadas de activación en el Puerto Principal, la Fuerza de Tarea Conjunta ha asestado golpes certeros a las bandas criminales. En el sector de Mapasingue, una incursión coordinada permitió la captura de alias "Chupete", señalado por autoridades como el jefe de sicarios del Grupo de Delincuencia Organizada "Mafia Glen", incautándose armas, municiones y sustancias ilícitas. Paralelamente, en Isla Trinitaria, personal militar allanó un inmueble utilizado para la planificación de diversos actos delictivos.

La actividad operativa se extendió hacia el norte y sur de Guayaquil con allanamientos simultáneos. En la ciudadela Las Orquídeas fueron neutralizados tres presuntos integrantes de "Los Anclas", brazo armado del GDO "Los Lagartos". Por otra parte, en el sector La Fragata, los militares desmantelaron una base logística de la organización "Mafia 18", deteniendo a su presunto cabecilla, alias "El Bollero", quien almacenaba avanzados sistemas tecnológicos clandestinos de monitoreo dentro de la referida zona austral.

Desmantelamiento de sistemas clandestinos de vigilancia

Un eje medular de esta fase táctica es la desactivación de los sistemas ilegales de videovigilancia instalados por las mafias para monitorear el movimiento de los vehículos oficiales. Las patrullas militares retiraron cámaras clandestinas en callejones de Mapasingue y ejecutaron un operativo masivo en Isla Trinitaria norte, donde se desmontaron 20 dispositivos de monitoreo electrónico. Esta acción directa neutraliza la capacidad de reacción y alerta temprana de las distintas agrupaciones delictivas que operan en Guayaquil.

El Gobierno Nacional, por medio de sus carteras de seguridad como Ministerio de Defensa y Ministerio del Interior, ratificó que la permanencia de la Fuerza de Tarea Conjunta "Guayas" será indefinida. Las Fuerzas Armadas mantendrán el despliegue permanente de sus unidades tácticas de élite para asegurar la pacificación de zonas vulnerables y erradicar extorsiones. Con el blindaje de fronteras fluviales y vías terrestres, las autoridades prevén consolidar una tendencia a la baja en los delitos contra la vida durante todo el presente período.