Sebastián Beccacece, técnico de la Selección de Ecuador, se refirió este jueves 2 de abril sobre la ausencia de los futbolistas Moisés Ramírez, Kevin Rodríguez y Bryan Ramírez en el reciente amistoso ante Países Bajos. El estratega aclaró que se debió a un incumplimiento del horario de concentración y no a una expulsión definitiva del proceso mundialista.
Beccacece desmintió las versiones de prensa que aseguraban que los jugadores quedarían fuera de la convocatoria para la Copa del Mundo 2026. En declaraciones para Radio Centro, el entrenador explicó que la medida fue una respuesta directa a un retraso de media hora en el retorno de los deportistas tras un tiempo libre concedido al plantel.
Beccacece fue puntual con el tema de indisciplina
"Después del entrenamiento hubo la posibilidad de salir... pusimos un horario de retorno, ahí están los tres futbolistas... han llegado media hora más tarde y hemos tomado la decisión por una cuestión lógica", detalló el timonel de "La Tri".
La controversia surgió el martes, cuando el periodista deportivo Vito Muñoz informó que los involucrados estaban descartados para la cita mundialista de 2026 debido a este incidente. Ante esto, Beccacece fue enfático en descartar consecuencias de largo alcance: "Esos jugadores no han tenido esa posibilidad para estar en la lista ante el partido de Países Bajos... pero de ahí a que salgan a decir que se quedan sin Mundial, es falso".
El técnico precisó que la sanción se ajusta estrictamente al reglamento interno de convivencia del grupo y no representa un castigo deportivo permanente. Según el seleccionador, la presencia de estos jugadores en el Mundial dependerá exclusivamente de su rendimiento en la cancha. "Si llegan al Mundial será por cuestiones futbolísticas, eso todavía no lo hemos definido", puntualizó.
Carácter formativo y disciplinario de la decisión
Como parte de las medidas correctivas, el estratega reveló que la sanción incluyó un componente económico. El dinero recaudado por esta falta administrativa será destinado a programas de ayuda social, reafirmando el carácter formativo y disciplinario de la decisión. Beccacece también lamentó que los detalles del incidente trascendieran a la opinión pública, señalando que este tipo de situaciones deberían resolverse de manera interna para proteger la cohesión del vestuario.
Con esta aclaración, el cuerpo técnico busca cerrar el episodio de indisciplina y enfocarse en la preparación futbolística del equipo nacional, asegurando que la puerta sigue abierta para todos los integrantes que cumplan con los estándares profesionales y deportivos requeridos para representar a Ecuador en el máximo torneo de la FIFA.

