El Mundial 2026, que se disputará entre el 11 de junio y el 19 de julio en Estados Unidos, México y Canadá, no solo será la edición más grande de la historia por el número de selecciones participantes —48— y de partidos —104—, sino también la más exigente en términos logísticos.
Las 16 sedes se distribuyen a lo largo de un territorio que abarca desde Vancouver, en la costa noroeste de Canadá, hasta Miami, en el extremo sureste de Estados Unidos, una distancia lineal de más de 4.500 kilómetros. Con cuatro husos horarios distintos y 13 horarios de inicio de partido oficialmente establecidos por la FIFA, el desplazamiento físico de delegaciones y fanáticos se convierte en un elemento tan determinante como la táctica dentro del campo.
La FIFA intentó mitigar el impacto agrupando a las selecciones por regiones geográficas. Sin embargo, la combinación de tres países anfitriones y la necesidad de distribuir 104 encuentros entre 16 estadios hizo imposible eliminar los traslados de larga distancia en varios grupos.
Recorridos de selecciones de menor a mayor
Mientras que selecciones como Egipto recorrerán apenas 391 kilómetros en la fase de grupos —jugando en Seattle y Vancouver—, otras acumularán distancias que superan los 5.000 kilómetros entre sus tres partidos.
El caso más extremo es el del equipo clasificado a través del repechaje A de la UEFA: Bosnia y Herzegovina. Esa selección deberá cubrir más de 5.025 kilómetros entre sedes durante la primera ronda, cruzando además una frontera internacional. Debutará en Toronto —su primer partido contra Suiza— y luego vuela hasta Los Ángeles para enfrentar a Canadá; y, finalmente a Seattle para medir a Catar, cubriendo de una sola vez en el tramo más largo de toda la fase de grupos.
Entre los clasificados, Argelia ocupa el segundo lugar: sus aficionados deberán recorrer 4.797 kilómetros para seguir los tres partidos del Grupo J, que se distribuyen entre Kansas City, Santa Clara y de regreso a Kansas City. Mientras que República Checa tiene un trayecto de 4.544 kilómetros (Ruta: Guadalajara - Atlanta - Ciudad de México). Sudáfrica tendrá trayectos que suman 3.943 kilómetros (Ruta: Ciudad de México - Atlanta - Monterrey). La quinta que más recorrerá es República Democrática del Congo con aproximadamente 3.653 kilómetros.
El jet lag como factor invisible de rendimiento
El debate sobre si los traslados entre sedes afectan o no el rendimiento deportivo tiene respaldo científico. Cruzar dos o más husos horarios en pocos días altera los ciclos circadianos, impacta la calidad del sueño y puede reducir la capacidad de recuperación muscular.
Jon Poli, jefe de preparación física del Vancouver Whitecaps, señaló que en trayectos de varios miles de kilómetros "se producen toneladas de lesiones musculares" vinculadas a la falta de recuperación.
Las selecciones que cuenten con vuelos chárter y equipos médicos especializados podrán activar protocolos de compresión, estimulación eléctrica y ajuste nutricional durante el trayecto; las que vuelen en clase comercial enfrentarán condiciones mucho más adversas.
El recorrido de los organizadores del Mundial 2026
Los países anfitriones del Mundial 2026 muestran diferencias notables entre sí. México recorrerá apenas 1.204 kilómetros en total en la fase de grupos —Ciudad de México a Guadalajara y regreso—, permaneciendo dentro de un solo huso horario. Estados Unidos alternará entre Los Ángeles y Seattle en un recorrido de 3.652 kilómetros.
Canadá, en cambio, tendrá el peor escenario de los tres: debuta en Toronto y sus dos siguientes partidos se juegan en Vancouver, acumulando 4.343 kilómetros en un único traslado de costa a costa que implica cruzar de la zona horaria del Este a la del Pacífico, una diferencia de tres horas.
Ecuador, en el Grupo E, jugará sus tres encuentros de la fase de grupos enteramente en territorio estadounidense, lo que le otorga relativa estabilidad logística. El debut es el 14 de junio ante Costa de Marfil en el Lincoln Financial Field de Filadelfia; el segundo partido, el 20 de junio frente a Curazao, se disputará en el Arrowhead Stadium de Kansas City; y el cierre se producirá el 25 de junio ante Alemania en el MetLife Stadium de East Rutherford, Nueva Jersey.
La distancia entre Filadelfia y Kansas City es de aproximadamente 1.900 kilómetros, y de Kansas City a Nueva Jersey, otros 1.800 kilómetros, lo que totaliza cerca de 3.700 kilómetros en los tres traslados de la Tricolor durante la etapa de grupos.
Lo que cuesta seguir a La Tri: el viaje del hincha ecuatoriano
Para un aficionado ecuatoriano que desee presenciar los tres partidos de la selección en la fase de grupos, el ejercicio económico es considerable. El primer cálculo parte del vuelo internacional. Según datos actualizados de plataformas como Copa Airlines, LATAM, Avianca y United Airlines, un pasaje de ida y vuelta entre Quito (UIO) y Nueva York (JFK o EWR) en clase económica oscila entre los 480 y los 883 dólares en junio de 2026, dependiendo de la aerolínea y la anticipación con la que se compre. La ruta más conveniente para el itinerario de Ecuador es aterrizar en el área de Nueva York o Nueva Jersey, dado que el último partido se juega en el MetLife Stadium, en East Rutherford, Nueva Jersey.
Una vez en territorio estadounidense, el hincha deberá desplazarse entre las tres ciudades sede. El trayecto de Nueva York a Filadelfia es el más sencillo y económico: Amtrak opera la ruta ferroviaria Northeast Regional con billetes desde 30 dólares para el tramo de ida —hora y media de viaje— y el servicio Acela, de alta velocidad, puede costar entre 30 y 380 dólares dependiendo de la fecha y la demanda.
Para ir de Filadelfia a Kansas City, el aficionado deberá tomar un vuelo interno: los precios en aerolíneas como Southwest, Delta o American Airlines van desde 150 dólares el trayecto de ida en tarifa económica, aunque en periodo mundialista esos valores pueden subir considerablemente. El último tramo, de Kansas City de regreso a Nueva Jersey o Nueva York, implica otro vuelo de aproximadamente tres horas y media, con precios similares.
Sumando transporte aéreo internacional (ida y vuelta, unos 700 dólares como promedio razonable), tres vuelos o trenes domésticos (entre 400 y 600 dólares en total), las entradas a los tres partidos a través del portal oficial de la FIFA (cuyos precios no han sido fijados en su totalidad, pero en ediciones anteriores las categorías más accesibles para fase de grupos arrancaron en 100 dólares por partido), más alojamiento y alimentación en tres ciudades estadounidenses durante al menos diez días, el presupuesto mínimo estimado para seguir a la Tricolor en la fase de grupos oscila entre los 2.500 y los 4.000 dólares por persona. Si Ecuador clasifica y avanza en el torneo, los costos de transporte interno se multiplican, ya que las rondas eliminatorias pueden llevar al equipo a ciudades completamente distintas.
Un torneo que cambia la ecuación logística del fútbol
El Mundial 2026 establece un precedente en la historia de la Copa del Mundo: por primera vez, la logística de desplazamiento no es un detalle secundario, sino una variable competitiva de primer orden. Con distancias de hasta 4.500 kilómetros entre algunas sedes y cuatro husos horarios en juego, la gestión del viaje se convierte en parte del plan de juego de cada selección.
La FIFA reconoció este desafío al diseñar rutas regionales para minimizar el desgaste, aunque los datos demuestran que la distancia no ha podido igualarse para todos los participantes.
Para los aficionados, la magnitud geográfica del torneo implica presupuestos de viaje que superan con creces los de cualquier Copa del Mundo anterior, con la posible excepción de quienes debieron viajar desde América Latina hacia Qatar en 2022. El Mundial 2026 no solo será el más grande en número de equipos y partidos: también será el que más kilómetros exigirá recorrer a quienes quieran vivirlo en primera persona.
