La selección de Italia venció 2-0 a Irlanda del Norte en Bérgamo, este jueves, y quedó a un partido de clasificar al Mundial 2026, tras más de una década de ausencia.

El equipo dirigido por Gennaro Gattuso consiguió una victoria clave gracias a los goles de Sandro Tonali y Moise Kean, resultado que le permite seguir en carrera por un cupo a la próxima Copa del Mundo.

Italia no disputa un Mundial desde Brasil 2014, ya que quedó fuera de las ediciones de Rusia 2018 y Qatar 2022, lo que convierte este proceso clasificatorio en uno de los más determinantes para la selección europea.

El triunfo en Bérgamo deja al conjunto italiano a un solo compromiso de asegurar su presencia en el torneo que se disputará en Estados Unidos, México y Canadá en 2026.

Próximo rival y definición

El siguiente partido de Italia será el martes 31 de marzo, frente al ganador entre Gales o Bosnia y Herzegovina, en un encuentro decisivo correspondiente al repechaje.

El duelo está programado para las 2:45 pm (hora del Este de Estados Unidos) y será el que determine si la selección italiana logra su clasificación directa al torneo.

En caso de empate en el tiempo reglamentario, el partido se extenderá a una prórroga de 30 minutos, dividida en dos tiempos de 15 minutos cada uno. Si la igualdad persiste, la clasificación se definirá mediante una tanda de penales, sin aplicación de gol de visitante ni ventaja deportiva.

Posible grupo en el Mundial 2026

Si Italia logra superar este último compromiso, quedará ubicada en el Grupo B, donde compartiría zona con las selecciones de Canadá, Suiza y Qatar.

El Mundial 2026 contará por primera vez con 48 selecciones participantes, ampliando el formato tradicional y aumentando las posibilidades de clasificación para distintas confederaciones.

Además, será la primera edición organizada de manera conjunta por tres países anfitriones: Estados Unidos, México y Canadá, lo que implica una mayor cantidad de sedes y partidos distribuidos en distintas ciudades.

Contexto del proceso italiano

El combinado italiano, cuatro veces campeón del mundo (1934, 1938, 1982 y 2006), busca recuperar protagonismo en el escenario internacional tras dos ausencias consecutivas en Copas del Mundo.

La clasificación representaría el retorno de una de las selecciones históricas del fútbol mundial, en un torneo que también marcará cambios estructurales en la competencia.

Italia afrontará su próximo partido con la necesidad de ganar para asegurar su cupo, en un escenario donde no existen segundas oportunidades.