El MetLife Stadium de Nueva Jersey se convirtió este domingo en el escenario de un colapso organizativo en los accesos durante las horas previas a la final del Mundial 2026 entre España y Argentina. El choque por el título entre 'La Roja' y la 'Albiceleste' está previsto para las 14h00.
El problema se originó debido a la insuficiencia de controles de seguridad y a la falta de coordinación del personal para procesar a los miles de aficionados, periodistas acreditados y trabajadores que buscaban ingresar al recinto.
Las fallas en la logística provocaron esperas de hasta tres horas bajo el sol y altercados en los perímetros de revisión.
Colapso desde las primeras horas de la mañana
El flujo de personas colapsó desde las primeras horas de la mañana, afectando no solo al público general, sino también a la prensa internacional y miembros de la producción artística del show previo.
A pesar de que la FIFA solicitó con antelación el arribo temprano debido a los cortes de tráfico activados tres horas antes del partido, la infraestructura de control se vio superada por la alta demanda.
El despliegue de seguridad se incrementó notablemente por la asistencia de mandatarios como el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, el presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, y el Rey Felipe VI.
La ausencia de vallas de contención o de una fila única provocó que la aglomeración de trabajadores y comunicadores se rompiera a cientos de metros de las puertas. Testigos presenciales reportaron que la falta de miembros de la organización facilitó que varias personas se colaran, desencadenando discusiones, insultos y empujones entre los propios asistentes.
La tensión aumentó cuando un grupo de voluntarios desvió a cientos de afectados hacia la puerta tres con la falsa promesa de un acceso rápido, obligándolos a retornar tras comprobar que dicho ingreso permanecía inhabilitado.
Insuficiencia técnica en los controles
Los reportes técnicos del lugar detallan que el punto de acceso crítico disponía únicamente de seis arcos de seguridad y tres escáneres de mochilas.
En las tres estructuras que carecían de tecnología de escaneo de equipaje, el personal requería el vaciado completo de las pertenencias y el encendido obligatorio de computadoras y dispositivos electrónicos, un trámite que ralentizó significativamente el ingreso de los trabajadores de los medios de comunicación.
Hasta el cierre de este reporte, ni la directiva de la FIFA ni el comité organizador local han emitido una explicación oficial sobre las causas que originaron este desbordamiento en los protocolos de control del recinto estadounidense.

