La falta de lluvias en la vertiente oriental del Ecuador afecta al sistema eléctrico este 6 de abril de 2026, porque reduce el nivel del embalse Mazar y limita la producción en Coca Codo Sinclair, lo que genera alertas por posibles cortes de luz en el país.
El estiaje en Ecuador presiona la generación hidroeléctrica. La reducción de lluvias afecta de forma directa a los principales embalses y centrales del país. La situación se registra en plena transición estacional.
A las 10:00 de este 6 de abril de 2026, el embalse Mazar registró una cota de 2 137,05 metros sobre el nivel del mar, según datos de la Corporación Eléctrica del Ecuador (Celec). Este nivel se ubica más de 15 metros por debajo de su máximo, fijado en 2 153 m.s.n.m. El embalse Mazar tiene una extensión de 31 kilómetros y una capacidad superior a 400 millones de metros cúbicos de agua. Este reservorio abastece en cascada al Complejo Hidroeléctrico Paute.
Nivel de Mazar y operación del sistema
El Complejo Hidroeléctrico Paute incluye las centrales Mazar, Paute y Sopladora. Estas plantas suman una capacidad instalada de 1 700 megavatios. Este sistema puede cubrir hasta el 30 % de la demanda nacional. La reducción del nivel del embalse responde a la falta de lluvias en la vertiente oriental. El sistema utiliza el agua almacenada de forma intensiva para sostener la generación eléctrica.
El caudal de ingreso también muestra una caída marcada. A las 10:00 de este lunes, el flujo se ubicó en 56,99 metros cúbicos por segundo, muy por debajo del promedio de abril de 2025, que alcanzó 172,73 m³/s.
Menor caudal y efecto en la generación
La caída del caudal limita la operación del sistema hidroeléctrico. El menor ingreso de agua reduce la capacidad de generación en las centrales del complejo. El estiaje en Ecuador también impacta a Coca Codo Sinclair, considerada la mayor hidroeléctrica del país. Esta central depende del caudal proveniente de la Amazonía.
Entre las 00:00 y las 10:00 de este 6 de abril de 2026, Coca Codo Sinclair generó en promedio 852 megavatios, lo que representa poco más del 50 % de su capacidad instalada de 1 500 megavatios. La menor producción refleja la limitada disponibilidad de agua. Esta condición mantiene en alerta al sistema eléctrico nacional.
El estiaje en Ecuador suele presentarse entre octubre y marzo. Sin embargo, su prolongación en abril mantiene la presión sobre la generación hidroeléctrica. La expectativa se centra en la llegada de lluvias en los próximos días. En 2024, un estiaje severo provocó racionamientos eléctricos de hasta 14 horas diarias, lo que marcó un antecedente reciente en el país.