Estudiantes de la Universidad Central de Venezuela (UCV) protagonizaron una manifestación en Caracas este lunes 18 de mayo para exigir justicia por el fallecimiento de la ciudadana Carmen Teresa Navas y demandar de forma inmediata la liberación plena de todos los presos políticos del país.
La movilización pacífica, convocada y dirigida por la Federación de Centros Universitarios (FCU-UCV), buscaba trasladarse desde el recinto académico hasta las instalaciones del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (Sebin), debido al deceso de Navas, quien murió después de enterrar a su hijo, un prisionero político que también falleció mientras se encontraba bajo custodia del Estado.
La concentración se inició en las inmediaciones de la Ciudad Universitaria. Desde allí, el contingente de jóvenes universitarios se movilizó hacia la autopista Francisco Fajardo, donde tomaron de manera temporal ambos sentidos de la vía vial y avanzaron con el firme objetivo de llegar a la sede del Sebin conocida estructuralmente como "La Tumba".
La protesta se registró en el centro de Caracas
Sin embargo, efectivos de la Policía Nacional Bolivariana (PNB) bloquearon el avance de la marcha a la altura del puente Salvador Allende, impidiendo el paso directo hacia el centro de la ciudad de Caracas mediante el despliegue de un fuerte cordón de seguridad.
Durante la contención de la marcha civil, se registraron momentos de alta tensión, roces y forcejeos entre los estudiantes y los funcionarios policiales, lo que derivó en denuncias públicas de agresiones físicas por parte de los manifestantes.
En medio de los disturbios, el presidente de la FCU-UCV, Miguelangel Suárez, y el estudiante de base Víctor García sufrieron breves arrestos, retenciones temporales y golpes por parte de los agentes estatales de seguridad ciudadana, lo que generó versiones iniciales sobre presuntas detenciones arbitrarias y secuestros.
Demandas institucionales del movimiento universitario
La presión ejercida por el grupo de manifestantes y la rápida difusión de las denuncias facilitaron la posterior liberación de ambos dirigentes estudiantiles en el sitio del incidente. Al ser liberado, Suárez ratificó las demandas institucionales del movimiento universitario y condenó el accionar policial.
La protesta concluyó cuando los estudiantes bordearon las instalaciones universitarias para reingresar de forma segura por el acceso de la avenida Los Ilustres, dispersándose tras las confrontaciones. Al cierre de la jornada de manifestaciones no se reportaron detenciones definitivas ni heridos con lesiones de gravedad.