Un ataque criminal perpetrado por desconocidos causó la muerte de Odalys Nesly Panchana Peña, una joven de 25 años, quien estaba embarazada de siete meses. El asesinato ocurrió la tarde de este martes 23 de junio en la parte posterior del mercado de mariscos, ubicado en la Zona H del cantón La Libertad, provincia de Santa Elena, debido a una ráfaga de disparos ejecutada por sicarios en medio de una concurrida zona comercial. El suceso provocó la desesperación inmediata entre los comerciantes y transeúntes que se encontraban realizando sus actividades habituales en el sector.

La mujer embarazada caminaba por la vía pública cuando fue interceptada por los atacantes, quienes, según versiones de los testigos, descargaron una ráfaga directa que incluyó al menos diez detonaciones de arma de fuego. La mayoría de los impactos de bala le dieron en la cabeza, ocasionando que la ciudadana cayera gravemente herida sobre la calle, ante la mirada atónita de las personas que estaban en los alrededores.

Trasladan a embarazada en una camioneta

El estruendo de los disparos desató el caos y el temor generalizado en el perímetro. Los trabajadores de los puestos de mariscos y los clientes buscaron refugio de inmediato detrás de los mostradores y dentro de los locales comerciales para salvaguardar sus vidas, mientras los perpetradores del crimen huyeron con rumbo desconocido a bordo de una moto, aprovechando la confusión del momento.

Pocos minutos después del atentado, en un intento desesperado por salvar la vida del niño en el vientre materno, los ciudadanos y familiares presentes levantaron el cuerpo de la mujer embarazada del pavimento y lo embarcaron en el balde de una camioneta para trasladarla hacia una casa de salud cercana. Sin embargo, los médicos de turno únicamente pudieron certificar el fallecimiento de la madre debido a la gravedad de las lesiones sufridas.

El crimen de la embarazada ocurrió en presencia de decenas de personas que estaban realizando compras. Redes

Intervención de las autoridades de control

Miembros de la Policía Nacional se desplazaron de forma emergente al lugar de los hechos para proceder con el acordonamiento de la escena del crimen, con el objetivo de evitar la alteración de las evidencias. El personal especializado de Criminalística inició la recolección de los múltiples casquillos de bala que quedaron dispersos sobre el suelo.

Los agentes de investigación procedieron además con la toma de versiones preliminares a los testigos directos y se enfocaron en la localización de cámaras de seguridad privadas y públicas en los alrededores de la Zona H, buscando recopilar datos que permitan identificar la ruta de escape y establecer la motivación del ataque. La Fiscalía de la jurisdicción coordinó las pericias legales necesarias para dar inicio formal a la indagación en torno a este nuevo homicidio.

Preocupación por la seguridad en el cantón

El asesinato de la embarazada incrementa los índices de muertes violentas registrados en la provincia de Santa Elena, lo que mantiene en un estado constante de consternación a los moradores y gremios comerciales de la localidad. La comunidad ha expresado su profunda preocupación por la recurrencia de actos delictivos en puntos de alta afluencia ciudadana, demandando un incremento en los patrullajes preventivos por parte de las fuerzas del orden público.

Hasta el cierre de esta edición, las autoridades no han reportado personas detenidas ni sospechosos identificados de forma oficial como autores materiales o intelectuales del hecho. El cuerpo de la joven de 25 años de edad fue trasladado hacia el centro forense local para la realización de la autopsia.