Un nuevo sismo sacudió el sur de Ecuador la madrugada de este miércoles 29 de abril, generando inquietud entre los habitantes de la zona fronteriza con Perú. El evento sísmico ocurrió exactamente a la 01:12, alcanzando una profundidad de 25 kilómetros, según reportó el Instituto Geofísico de la Escuela Politécnica Nacional (IGEPN). La ubicación del epicentro fue en las cercanías de la frontera sur ecuatoriana, lo que activó la alerta en ambas naciones; precisamente a 19 km al NO de Jaén, Jaén - Cajamarca, en Perú. 

Hasta el momento, no se registran daños materiales ni personas afectadas como consecuencia del sismo. Sin embargo, residentes en diversas localidades reportaron la sensación del movimiento telúrico a través de canales oficiales y medios digitales.

Seguimiento y monitoreo permanente de las autoridades

El Instituto Geofísico dio a conocer que el sismo tuvo una magnitud de 4.9, por ende, mantienen un monitoreo constante de la actividad sísmica en el país, permitiendo que la población reporte cualquier nuevo temblor o réplica directamente en su plataforma digital. La información recabada es fundamental para que los expertos evalúen el impacto real y ajusten los sistemas de alerta en tiempo real.

El cinturón de fuego

Ecuador y Perú se ubican sobre el Cinturón de Fuego del Pacífico, una franja geográfica conocida por su intensa actividad sísmica y volcánica. Esto hace que eventos como el registrado sean relativamente comunes, aunque cada uno requiere un seguimiento adecuado para salvaguardar a la población. Las instituciones exhortan a mantener la calma y reforzar las medidas de prevención en los hogares, recordando la importancia de tener identificadas zonas seguras dentro de la vivienda y planes de emergencia familiar actualizados.

Por su parte, el Instituto Geofísico del Perú (IGP) también confirmó el sismo, dada la proximidad con la frontera y el intercambio de datos entre organismos.

Recomendaciones tras el temblor

  • Mantenerse informado a través de canales oficiales y medios confiables, evitando la difusión de rumores o información no verificada.
  • Identificar y señalizar zonas seguras en casas y lugares de trabajo, lo que facilita la evacuación rápida en caso de nuevos eventos.
  • Elaborar y practicar un plan de emergencia familiar, asegurando que todos los integrantes conozcan las rutas de evacuación y puntos de encuentro.

Las autoridades insisten en que la prevención y la información son las mejores herramientas para enfrentar la amenaza sísmica en la región. La población puede contribuir activamente reportando sensaciones de los movimientos telúricos y difundiendo las recomendaciones esenciales.