Las operadoras de transporte urbano Alonso de Illescas y Las Palmas iniciaron una suspensión de actividades desde las primeras horas de este lunes, 11 de mayo, en la ciudad de Esmeraldas. La medida, que consiste en el apagado de motores, responde a la crítica situación económica que atraviesa el sector. Los representantes gremiales buscan presionar a las autoridades municipales para que se ejecute una revisión técnica de la tarifa del pasaje, argumentando que los ingresos actuales no cubren los gastos mínimos de funcionamiento de las unidades.
El gremio sostiene que el costo del servicio no debe evaluarse según el tamaño de la urbe, sino en función de los gastos operativos diarios. Entre estos rubros destacan el combustible, el mantenimiento preventivo, la adquisición de neumáticos, aceites y repuestos, cuyos precios se mantienen estandarizados a nivel nacional. Los transportistas enfatizan que las unidades y sus insumos tienen el mismo valor en cualquier ciudad, por lo que la rentabilidad se ha visto seriamente comprometida en los últimos meses.
Impacto financiero y costos de operación
Según los análisis financieros presentados por el sector, cada unidad de transporte registra un gasto diario de entre 70 y 80 dólares únicamente en combustible. A esta cifra se deben sumar los salarios de choferes y oficiales, además de los costos administrativos y de concesión. Estos cálculos sugieren que las operadoras enfrentan pérdidas operativas diarias cercanas a los 10 dólares por vehículo, lo que pone en riesgo la sostenibilidad del servicio privado que se presta a la ciudadanía.
La propuesta de los transportistas es elevar el costo del pasaje a 61 centavos de dólar. Esta cifra se basa en una tarifa técnica que considera el precio actual del diésel, situado en 2,96 dólares por galón. Existe una preocupación creciente ante la posible liberación de las bandas de combustible, lo que podría elevar el precio del carburante hasta los 4 dólares, agravando la insolvencia de las empresas de transporte urbano en la capital provincial.
Gestión institucional y marco legal
Desde la reforma legal de agosto de 2021, los Gobiernos Autónomos Descentralizados (GAD) municipales tienen la competencia exclusiva para revisar y actualizar las tarifas de transporte. Los dirigentes recordaron que el Gobierno central otorgó una compensación económica durante ocho meses con el fin de que los municipios realizaran los estudios técnicos necesarios. Sin embargo, aseguran que en Esmeraldas este proceso no se ha concretado a pesar de los constantes acercamientos con el cabildo.
Ante la falta de respuestas, las operadoras entregaron un documento formal a la Empresa Pública de Movilidad Esmevial. En dicha comunicación, dirigida a la gerencia institucional, se solicita formalmente la instalación de mesas técnicas de trabajo. Los representantes del gremio aclararon que la paralización no incluye el cierre de vías ni disturbios, sino que se trata de una decisión de las bases de no operar hasta obtener una respuesta que garantice una tarifa considerada justa y social.
Realidad del servicio y postura municipal
La suspensión del servicio ha generado diversas reacciones entre los habitantes de sectores como Los Girasoles, quienes manifiestan su rechazo al incremento. Los usuarios señalan que el gasto familiar se multiplicaría drásticamente, especialmente para quienes deben tomar varias unidades diariamente. Por otro lado, la ciudadanía reclama que el servicio sea más extendido, pues actualmente las unidades suelen retirarse antes de las 21:00 y no ingresan a ciertos barrios periféricos.
Frente a estas quejas, los transportistas indicaron que la limitación de horarios y rutas se debe principalmente a la inseguridad y al mal estado de las vías. Mientras tanto, el alcalde Vicko Villacís ha planteado como alternativa la importación de vehículos eléctricos para renovar la flota de buses y taxis. No obstante, la solución inmediata para retomar el recorrido de 13,7 kilómetros que conecta el norte, centro y sur de la ciudad sigue sujeta al avance de las negociaciones tarifarias.