La declaratoria de alerta naranja por parte del Comité Nacional para el Estudio Regional del Fenómeno de El Niño (Erfen) en 17 provincias marca una nueva fase de preparación en Ecuador frente a la alta probabilidad de que el fenómeno climático se desarrolle durante los próximos meses. La medida, anunciada este 20 de julio, busca fortalecer las acciones de prevención para reducir los posibles impactos de lluvias intensas, inundaciones y otros eventos asociados al calentamiento del océano Pacífico.

La decisión se sustenta en el más reciente informe técnico del Erfen, que evidencia un incremento sostenido de la temperatura superficial del mar en el Pacífico ecuatorial, una condición que favorece la consolidación del fenómeno de El Niño. Aunque el evento aún no se considera plenamente establecido, las autoridades señalaron que el escenario actual requiere anticipar medidas de respuesta.

En términos prácticos, la alerta naranja no significa que exista una emergencia en desarrollo, sino que el país entra en una etapa de mayor vigilancia y preparación. Esto implica que las instituciones públicas deberán intensificar el monitoreo de las condiciones climáticas, revisar sus planes de contingencia y coordinar acciones para responder de forma oportuna ante posibles emergencias.

¿Qué acciones deberán ejecutarse?

Con la declaratoria, los organismos del Estado y los Gobiernos Autónomos Descentralizados (GAD) deberán reforzar los protocolos de prevención en las zonas con mayor vulnerabilidad histórica frente a eventos asociados a El Niño.

Entre las acciones previstas se encuentran el monitoreo permanente de ríos y quebradas, la evaluación de infraestructura crítica, la limpieza de sistemas de drenaje, la actualización de planes de emergencia y la coordinación entre instituciones encargadas de la gestión de riesgos.

Las autoridades también deberán mantener un seguimiento continuo de la evolución de las condiciones oceánicas y atmosféricas mediante informes técnicos periódicos, con el fin de ajustar las medidas de respuesta de acuerdo con el comportamiento del fenómeno.

Posibles impactos del fenómeno

Según el Erfen, si el fenómeno de El Niño llega a consolidarse, Ecuador podría registrar precipitaciones por encima de los niveles normales, especialmente en la región Litoral y otros sectores históricamente expuestos a este tipo de eventos climáticos.

Entre los efectos que podrían presentarse figuran inundaciones, desbordamientos de ríos, deslizamientos de tierra, daños en la red vial, afectaciones a la producción agrícola y posibles interrupciones en los servicios básicos. La magnitud de estos impactos dependerá de la evolución del fenómeno durante los próximos meses.

Las autoridades insistieron en que la alerta naranja constituye una medida preventiva y no una confirmación de que estos escenarios ocurrirán de manera inmediata. Por ello, el Gobierno continuará evaluando el comportamiento del fenómeno mediante reportes técnicos y exhortó a la ciudadanía a informarse únicamente a través de los canales oficiales, con el objetivo de prevenir riesgos y atender oportunamente cualquier eventualidad.