Al menos cien civiles perdieron la vida tras un bombardeo ejecutado por la aviación de las Fuerzas Armadas de Nigeria sobre un mercado en el estado de Zamfara. Mientras organizaciones de Derechos Humanos denuncian una masacre de población no combatiente, el estamento militar defiende la acción como una operación estratégica de precisión contra líderes de grupos insurgentes en la subregión de África Occidental.
El ataque se produjo cuando aviones de combate sobrevolaron el concurrido mercado tras un reconocimiento previo realizado dos horas antes. Según el reporte emitido por la sección nigeriana de Amnistía Internacional, entre las víctimas fatales se encuentran numerosas mujeres y niñas.
Testigos presenciales indicaron que muchas personas fallecieron mientras eran trasladadas a los centros hospitalarios de Zurmi y Shinkafi, donde decenas de heridos continúan recibiendo atención médica de urgencia. Las Fuerzas Armadas de Nigeria sostuvieron en un comunicado que el operativo tenía como objetivo desmantelar una reunión de "alto nivel" de líderes terroristas que planeaban ataques coordinados contra comunidades inocentes.
Nigeria confirmó la muerte de tres criminales
La institución aseguró que el bombardeo impactó un edificio oculto en la vegetación a las afueras de la aldea, neutralizando a varios combatientes y forzando la huida de los supervivientes. En apoyo a la versión militar, el gobernador de Zamfara, Dauda Lawal, felicitó a las tropas por los éxitos alcanzados desde el inicio de las operaciones hace cuatro días.
Lawal confirmó la muerte de tres líderes de bandas criminales de Nigeria y la incautación de un arsenal que incluía fusiles AK-47, ametralladoras y más de 500 cartuchos de munición. El dirigente reiteró el compromiso de su administración para brindar soporte logístico a las fuerzas de seguridad en su lucha contra el bandidaje y el terrorismo en el noroeste del país.
Un ataque similar en otro mercado de Nigeria
No obstante, Amnistía Internacional ha instado a las autoridades a iniciar una investigación independiente sobre lo que califican como un uso ilegal de la fuerza. La organización recordó que este incidente guarda similitudes con el ocurrido el pasado abril en el mercado de Jilli, donde fallecieron otros cien civiles.
Para los observadores internacionales, la recurrente muerte de aldeanos a manos de militares o grupos armados evidencia una creciente falta de respeto por la vida civil en el marco del conflicto interno nigeriano. Por el momento, las labores de recuperación de cuerpos continúan en la zona del impacto.