Nasry Asfura, presidente de Honduras, aseguró que el asesinato de al menos 19 personas, ocurrido en una finca agrícola del litoral caribeño del país, no quedará en la impunidad. El crimen múltiple se registró durante la madrugada del jueves 21 de mayo de 2026 en la aldea Rigores, ubicada en el municipio de Trujillo, departamento de Colón.

Ese día, un grupo de trabajadores locales fue emboscado por hombres armados que vestían uniformes falsos de la Policía Nacional, un suceso que las autoridades vinculan preliminarmente a disputas de tierras y rutas del narcotráfico.

"Esta noche les hablo con dolor. Y antes de cualquier otra palabra, quiero dirigirme a las familias de las víctimas de la aldea Rigores en Colón. No hay palabras, ni las mías ni las de nadie. Esto no se olvida y eso no se va a quedar impune", subrayó el mandatario Asfura a través de un mensaje en video divulgado de manera oficial por la Presidencia de la República.

Honduras en constrenación por esta masacre

Durante su intervención, el jefe de Estado calificó el ataque armado como "una herida más que Honduras no merece" y manifestó su solidaridad con los familiares de los fallecidos ante la gravedad del acontecimiento.

Los informes policiales indican que las víctimas se encontraban reunidas en las primeras horas del día preparándose para iniciar sus jornadas laborales en una plantación de palma africana. En ese momento, los agresores irrumpieron en el lugar de forma violenta y abrieron fuego de manera indiscriminada, causándoles la muerte de forma inmediata antes de darse a la fuga.

De acuerdo con los datos del Ministerio de Seguridad y las fuerzas del orden locales, la aldea Rigores, situada a unos 20 kilómetros de la costa caribeña hondureña, enfrenta un entorno de alta conflictividad social y delictiva.

Grupos criminales se enfrentan por las rutas del narcotráfico

La localidad se halla bajo el azote de dos organizaciones criminales rivales que mantienen una disputa violenta por la usurpación de dos fincas de palma africana que pertenecen legalmente a una empresa privada. Asimismo, las investigaciones de los cuerpos de inteligencia señalan que estos grupos organizados se enfrentan de forma constante por el control de las rutas del narcotráfico en esta estratégica región del departamento de Colón.

Equipos especiales de la Policía Nacional y del Ministerio Público fueron desplegados en el sector de Trujillo para recolectar indicios, identificar formalmente a los 19 fallecidos y ejecutar operaciones de localización de los autores materiales. El gobierno hondureño ratificó que mantendrá los operativos de seguridad y vigilancia en el litoral atlántico para desarticular a las bandas involucradas en el control ilegal de tierras productivas.