Las autoridades ejecutaron nuevas requisas en la cárcel Bellavista de Santo Domingo, donde militares decomisaron celulares, cargadores y otros objetos prohibidos. El operativo se realizó el viernes para reforzar el control penitenciario y evitar delitos coordinados desde el interior del centro de privación de libertad.

Requisas constantes en la cárcel de Santo Domingo

El Ejército ecuatoriano mantiene operativos permanentes en la cárcel de Santo Domingo, tanto en el área masculina como en el Centro de Detención Femenino. Las intervenciones buscan retirar objetos prohibidos ocultos dentro del recinto penitenciario.

Durante la más reciente intervención en la cárcel Bellavista de Santo Domingo, los militares realizaron inspecciones en pabellones y espacios comunes. En estos registros localizaron varios artículos no permitidos.

Entre los objetos decomisados se encontraron tres celulares, cuatro cargadores, dos pipas, una batería portátil, ocho fosforeras y una trituradora de sustancias sujetas a fiscalización. Todo fue retirado y entregado a las autoridades correspondientes.

Objetos prohibidos en la cárcel Bellavista de Santo Domingo

Según información de las autoridades, los celulares siguen siendo los objetos más encontrados en las requisas dentro de la cárcel de Santo Domingo. Estos dispositivos suelen ingresar de forma clandestina.

Los organismos de seguridad explican que varios delitos de extorsión se cometen mediante llamadas o mensajes enviados desde centros penitenciarios. Por ello, se busca impedir el ingreso de teléfonos y accesorios.

Además, las requisas también se extendieron al Centro de Detención Femenino, donde se hallaron celulares y cargadores. Estos artículos fueron decomisados por estar prohibidos dentro del sistema penitenciario.

Control penitenciario en Santo Domingo

La cárcel Bellavista de Santo Domingo ha sido escenario de hechos violentos en años anteriores. Entre ellos figuran ataques armados y enfrentamientos que dejaron víctimas mortales.

Por esa razón, las autoridades mantienen operativos permanentes para reducir riesgos. Las requisas buscan eliminar caletas y retirar objetos que puedan facilitar delitos dentro o fuera del recinto.

De acuerdo con el Código Orgánico Integral Penal (COIP), ingresar objetos prohibidos a una cárcel es un delito. La ley establece penas de uno a tres años de prisión para quienes introduzcan estos artículos.

Las autoridades indicaron que las intervenciones continuarán en la cárcel de Santo Domingo con el objetivo de fortalecer la seguridad penitenciaria y evitar nuevas acciones delictivas desde los centros de detención.