El Senado de Argentina aprobó en la madrugada del jueves una reforma laboral impulsada por el presidente Javier Milei, tras más de 13 horas de debate, con 42 votos a favor y 30 en contra, en el Congreso de la Nación, en Buenos Aires.
La iniciativa busca modificar el régimen laboral vigente desde la década de 1970 y forma parte del programa económico del Ejecutivo para modernizar el mercado de trabajo y reducir costos laborales.
La sesión comenzó el miércoles y se extendió hasta aproximadamente la 1h30 de la madrugada, cuando se realizó la votación general. El oficialismo, que cuenta con 20 senadores propios, logró reunir los 37 votos necesarios tras negociar modificaciones con bloques opositores.
Mientras se desarrollaba el debate parlamentario, miles de personas convocadas por la Confederación General del Trabajo (CGT) y partidos de oposición se movilizaron en las inmediaciones del Congreso en rechazo al proyecto.
Cambios propuestos y negociación política
La reforma laboral propone, entre otros puntos, redefinir la base de cálculo de las indemnizaciones, introducir cambios en el régimen de contratación y modificar aspectos vinculados al derecho de huelga. También contempla ajustes en cargas sociales y condiciones de contratación.
Para asegurar los votos necesarios, el oficialismo aceptó modificar artículos que inicialmente generaban mayor resistencia. Entre los cambios suavizados figura una propuesta que establecía la inscripción voluntaria de afiliación sindical en lugar del descuento automático de cuotas.
Tras la aprobación en el Senado, el texto pasará a la Cámara de Diputados, donde será debatido en marzo. La Cámara baja podrá introducir enmiendas o rechazar artículos del proyecto.
Antecedentes y contexto del mercado laboral
La legislación laboral vigente en Argentina rige, con modificaciones parciales, desde mediados de la década de 1970. Intentos previos de reformas profundas no prosperaron en el Congreso durante distintos gobiernos.
Según los últimos datos oficiales, la tasa de informalidad laboral en Argentina es del 43,2%, lo que implica que casi la mitad de los trabajadores no realiza aportes formales al sistema previsional. Especialistas en mercado laboral han señalado la necesidad de actualizar el marco normativo para contemplar nuevas modalidades de empleo, como el trabajo remoto y las plataformas digitales.
La reforma también se enmarca en compromisos asumidos por Argentina ante el Fondo Monetario Internacional (FMI), dentro de un programa de asistencia financiera firmado el año anterior.
Apoyos empresariales y rechazo sindical
El presidente de la Unión Industrial Argentina (UIA), Martín Rappallini, afirmó antes del debate que la legislación laboral "es clave para generar un marco normativo previsible" que permita revertir años de estancamiento del empleo privado formal.
La UIA y otras entidades empresariales han planteado reiteradamente la necesidad de reducir costos laborales y simplificar normativas para fomentar la inversión y la contratación formal.
En contraste, la CGT sostuvo que el proyecto "no es modernización, sino ajuste sobre los trabajadores" y convocó a la movilización frente al Congreso. La central sindical cuestionó que la iniciativa afecte derechos vinculados a indemnizaciones, horas extras y vacaciones.
Incidentes y operativo de seguridad
Durante la jornada de protesta se registraron incidentes en las calles aledañas al Parlamento. La policía utilizó camiones hidrantes para dispersar a manifestantes que intentaron derribar el vallado perimetral del Congreso.
Según informaron las autoridades, al menos 15 personas fueron detenidas y resultaron heridos tres efectivos de Gendarmería Nacional y un policía federal. Manifestantes arrojaron piedras y bombas incendiarias, de acuerdo con reportes oficiales.
Reacciones políticas
El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, participó en la movilización y declaró que modificar indemnizaciones y beneficios laborales "no mejorará la situación de los trabajadores".
Desde el Ejecutivo, distintos funcionarios utilizaron redes sociales para condenar los hechos de violencia. El presidente Javier Milei compartió imágenes de los disturbios y expresó críticas hacia los manifestantes involucrados en los incidentes.
El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, calificó a los participantes violentos como "terroristas", mientras que el ministro del Interior, Diego Santilli, afirmó que se trató de "delincuentes organizados".
Con la aprobación en el Senado, la reforma laboral en Argentina avanza en su trámite legislativo y abre una nueva etapa de debate en la Cámara de Diputados, donde se definirá el alcance final de los cambios propuestos al régimen de trabajo. (10).