En el Centro Forense de Portoviejo permanecen los restos de tres personas halladas enterradas en la ciudadela El Florón 3, luego de que agentes de la Policía Nacional descubrieran tres fosas en una loma, mientras investigaban la desaparición de cuatro ciudadanos.

En las instalaciones del Centro Forense de Portoviejo se custodian los restos de las tres personas encontradas enterradas en la parte alta de la ciudadela El Florón. El proceso técnico para identificar a estas personas requiere de análisis minuciosos. Debido al estado en que fueron hallados los restos, los médicos forenses no pueden determinar de manera inmediata a quiénes pertenecían en vida, por lo que se deben aplicar métodos científicos avanzados para dar una respuesta certera a la justicia y a la ciudadanía.

Para avanzar en este caso, se debe realizar un peritaje antropológico, el cual consiste en un estudio detallado de los huesos o tejidos para fijar rasgos de la persona y conocer cómo falleció. Junto a esta evaluación, los especialistas deben efectuar exámenes de ADN, que consisten en tomar muestras de material genético de los restos y comparar sus resultados con los mapas genéticos de posibles familiares. Actualmente, varias familias se mantienen a la expectativa y aguardan que se hagan estos estudios para confirmar si entre los fallecidos se halla alguno de sus parientes reportados como desaparecidos.

El hallazgo en la loma de El Florón

El hallazgo de los tres cadáveres se produjo alrededor de las 08h30 del miércoles 22 de julio de 2026 en la zona alta de una loma de El Florón 3 de la parroquia Andrés de Vera de Portoviejo. El operativo estuvo a cargo de unidades especiales de la Policía Nacional que seguían la pista sobre la desaparición de cuatro personas. Las denuncias de estas ausencias se habían presentado en distintas fechas y en diversos sectores de la capital manabita, pero las investigaciones condujeron de forma unánime hacia una vivienda construida con caña, madera y zinc en dicho sector montañoso.

Al ingresar a la propiedad, los uniformados allanaron la vivienda pero no encontraron a ningún habitante en el lugar. No obstante, en las paredes y pisos de la casa hallaron manchas secas de sangre, lo que dio una clara señal de que en esa estructura se habrían registrado actos violentos. Con este indicio, el personal policial amplió la inspección a todo el terreno circundante con el objetivo de encontrar pruebas o evidencias relacionadas con el caso investigado.

En una loma de la ciudadela El Florón de Portoviejo se encontró una vivienda usada para mantener personas secuestradas, torturarlas y asesinarlas. El Diario

Descubrimiento de fosas y estado de los restos

Tras revisar el terreno alrededor del inmueble, los agentes detectaron tres lugares donde la tierra estaba un poco removida. Al realizar la excavación en cada uno de los puntos marcados, los uniformados encontraron un cuerpo sepultado en cada fosa, confirmando la presencia de tres cadáveres enterrados de forma clandestina en la propiedad.

Las labores de extracción revelaron el avanzado deterioro de los cuerpos. Según el reporte oficial, dos de los cuerpos estaban en los huesos, presentando un estado de esqueletización completa, mientras que el tercer cuerpo conservaba algo de piel. Esta condición física dificulta el reconocimiento directo y hace indispensable el procesamiento biológico de ADN en el centro forense para garantizar una identificación certera.

Operativo de rastreo e hipótesis policiales

Para descartar la presencia de más víctimas en la zona, los agentes permanecieron más de ocho horas realizando un rastreo continuo por toda la loma. Durante la jornada de trabajo, los uniformados emplearon palas y picos para remover la tierra, e integraron el apoyo tecnológico de un dron para sobrevolar el área de difícil acceso. Tras concluir la búsqueda exhaustiva, las autoridades confirmaron que no se hallaron más entierros en la loma.

Las autoridades policiales precisaron que es precipitado determinar si los restos hallados pertenecen a las personas desaparecidas que buscaban. Únicamente los resultados definitivos del examen forense podrán confirmar esta hipótesis. Además, los investigadores señalaron que la vivienda era presuntamente utilizada para mantener personas secuestradas, torturarlas y asesinarlas, por lo que debe ser destruida para evitar que vuelva a ser empleada por grupos delictivos.