El Municipio de Quito, a través de la Secretaría de Ambiente, anunció el 25 de marzo un plan para restaurar 412 hectáreas de bosques mediante drones que dispersarán semillas nativas en zonas afectadas por incendios forestales.
Tecnología para restauración ecológica en Quito
El proyecto incorpora drones como herramienta para la dispersión de semillas en áreas de difícil acceso. Esta tecnología permite intervenir terrenos con alta pendiente.
Además, facilita la recuperación de ecosistemas afectados por incendios forestales. La estrategia busca optimizar tiempos y recursos en procesos de reforestación.
El modelo prioriza la incorporación de especies nativas con valor ecológico y cultural. Estas especies contribuyen a la regeneración natural del entorno.
Especies seleccionadas y beneficios ambientales
En la primera fase se implementan especies como llantén y quishuar, adaptadas a condiciones de sequía y fuego propias de Quito.
El quishuar destaca por su resistencia y capacidad para estabilizar laderas. También aporta recursos para polinizadores en ecosistemas andinos.
Estas acciones favorecerán la recuperación de la cobertura vegetal. Además, contribuirán a la reducción de la erosión y la protección del suelo.
Zonas de Quito priorizadas para intervención
Las autoridades identificaron sectores estratégicos como Pifo-Itulcachi. Estas áreas incluyen quebradas y microcuencas clave para el equilibrio hídrico.
Entre ellas constan las quebradas del río Cantarilla, Chupahuaycu y la microcuenca del río Chiche. La selección responde a criterios técnicos específicos.
Se evaluaron factores como afectación por incendios, importancia hídrica y necesidad de conectividad ecológica entre ecosistemas.
Alcance del proyecto en Quito
En Itulcachi se intervendrán cerca de 26 hectáreas con más de 86.000 semillas. Mientras tanto, en Marco Pamba La Raya (Chilibulo) se restaurarán 14 hectáreas.
En total, el proyecto contempla la dispersión de más de 133.000 semillas en cuatro ecosistemas priorizados.
Se estima el establecimiento de 44.440 plantas, lo que fortalecerá la captura de carbono y la regulación hídrica.
Inversión y ejecución del plan
La iniciativa se ejecuta mediante un convenio liderado por la Secretaría de Ambiente. El financiamiento proviene del Fondo Ambiental.
La ejecución técnica está a cargo de la Pontificia Universidad Católica del Ecuador, con una inversión cercana a USD 214.000.