El precio de la gasolina y del diésel en Ecuador cambia una vez al mes por un sistema estatal de control. El mecanismo se aplica desde 2020, se revisa de forma periódica y busca evitar variaciones diarias ligadas al mercado internacional del petróleo.

Sistema estatal fija ajustes periódicos

El precio de combustibles en Ecuador responde a un modelo estatal que establece ajustes mensuales para evitar variaciones constantes vinculadas al mercado petrolero internacional. El sistema se implementó después de que el Gobierno de Lenín Moreno intentara liberalizar el mercado en 2020, con el objetivo de acercar los precios locales a las variaciones del crudo.

El esquema actual funciona como un modelo intermedio. Combina control estatal con referencias del mercado internacional del petróleo.

Control estatal y sensibilidad social

El ajuste mensual busca reducir impactos directos en el transporte, la producción y el costo de servicios. Los combustibles tienen alta sensibilidad social en el país. El exministro de Energía Fernando Santos explicó que el modelo ecuatoriano difiere del aplicado en economías abiertas. "En los países de economía libre los precios de los combustibles varían de un día a otro, según suban o bajen los precios del petróleo que es el componente básico", señaló el exfuncionario.

El sistema ecuatoriano mantiene un control estatal sobre los valores finales de combustibles. Esto limita variaciones diarias que pueden registrarse en mercados totalmente liberalizados. Santos indicó que el país optó por un mecanismo periódico debido al impacto político y económico del combustible. "En el Ecuador la gasolina y el diésel tienen precios fijados por el Estado y, como es un producto políticamente muy sensible, se decidió que el ajuste no sea diario", explicó.

Posible actualización de valores en marzo

El próximo ajuste de combustibles está previsto para el 12 de marzo de 2026, fecha en la que se revisan los valores de gasolina extra, ecopaís, súper y diésel prémium. El analista energético Alberto Erazo señaló que varios factores podrían presionar los costos de importación de derivados. Entre ellos se mencionan la tensión internacional en Irán y problemas operativos en Petroecuador, incluida la Terminal Marítima de Esmeraldas en emergencia y la Refinería Esmeraldas fuera de operación tras un incendio.

Ecuador depende en gran medida de la compra externa de derivados para cubrir el consumo interno. En el caso del diésel, la dependencia supera el 80 %, mientras que en gasolinas ronda el 73 %, según estimaciones del sector energético. Erazo considera que el próximo ajuste podría reflejar estas condiciones. "Es evidente que subirá el precio, pero el monto no superará el 5 %", explicó.

Sistema de bandas limita aumentos

Ecuador utiliza un sistema de bandas para fijar los valores de gasolina extra, ecopaís y diésel prémium. El mecanismo establece un incremento máximo mensual del 5 % y permite una reducción de hasta 10 % cuando los precios internacionales bajan. Este sistema evita que el alza del petróleo internacional se traslade completamente al consumidor. También puede implicar nuevas subvenciones estatales. La gasolina súper, en cambio, no forma parte de este esquema y su precio responde directamente a los costos internacionales del mercado.

El modelo mensual busca equilibrar dos factores estructurales del mercado energético ecuatoriano. Por un lado, la dependencia del petróleo como materia prima para los derivados. Por otro, el impacto social que tiene el precio del combustible. Los ajustes periódicos permiten una variación gradual de precios. De esa forma se evita una volatilidad diaria en el mercado local.