El arribo de oleaje proveniente del sur del Pacífico, sumado al inicio de una fase de aguaje, marcará las condiciones del mar en la costa continental e insular de Ecuador durante los primeros días de mayo, según advirtió el Instituto Oceanográfico y Antártico de la Armada (Inocar).
El fenómeno, que se extenderá entre el 1 y el 4 de mayo de 2026, generará un estado de mar agitado, con olas más energéticas y riesgo de corrientes de resaca, por lo que las autoridades recomiendan extremar precauciones, especialmente en zonas de playa y actividades marítimas.
Oleaje del sur y mar agitado
De acuerdo con el monitoreo oficial, las olas llegarán desde el sur del océano Pacífico, impactando tanto la costa continental como la región insular. Durante este periodo, el mar presentará condiciones agitadas, lo que implica mayor fuerza en la rompiente y posibles variaciones en el nivel del mar.
En provincias como Manabí, Esmeraldas y Santa Elena, se prevén olas con alturas que podrían superar el metro, mientras que en Galápagos el oleaje sería aún más intenso, con picos cercanos a los 1,8 metros.
Aguaje incrementará el nivel del mar
A este escenario se suma el inicio de una fase de aguaje desde el 1 de mayo, un fenómeno natural que eleva el nivel del mar y potencia el impacto del oleaje.
Esta combinación puede provocar:
- Mayor fuerza en las olas al romper en la orilla
- Incremento del nivel del mar
- Presencia de corrientes de resaca más peligrosas
Recomendaciones a la ciudadanía
Ante estas condiciones, las autoridades exhortan a la población a mantenerse informada por canales oficiales y tomar medidas de prevención.
Entre las principales recomendaciones están:
- Evitar ingresar al mar si hay bandera roja
- No acercarse a zonas rocosas o de rompiente fuerte
- Seguir indicaciones de salvavidas y autoridades locales
- Extremar precauciones en actividades pesqueras o turísticas
Monitoreo permanente
El Gobierno Nacional mantiene vigilancia continua sobre el comportamiento del mar, priorizando la seguridad de la población en zonas costeras y turísticas durante este periodo de feriado.
Las autoridades insisten en que, aunque el oleaje no es inusual, su combinación con el aguaje puede generar escenarios de riesgo si no se toman las precauciones adecuadas.