Un niño resultó con heridas graves en el rostro tras ser atacado por un perro abandonado el 15 de marzo de 2026 en el barrio San Roque, Quito, hecho que motivó la intervención inmediata de la Unidad de Bienestar Animal (UBA) para retirar a los animales y evaluar su estado.

Emergencia fue atendida tras alerta del ECU 911

El incidente fue reportado a través del ECU 911, lo que permitió la activación de los equipos municipales. La UBA acudió de forma inmediata al lugar para atender la emergencia.

Durante la inspección, los técnicos verificaron las condiciones en las que se encontraban los animales. Este procedimiento permitió identificar factores de riesgo.

El ataque ocurrió cuando el menor ingresó a un patio donde estaban los perros. En ese momento, se produjo la mordedura que dejó lesiones visibles.

Animales no tenían tutor responsable

Las autoridades confirmaron que los caninos no contaban con un tutor responsable al momento del hecho. Esta situación incumple las normas de tenencia de mascotas.

Según el informe, los animales fueron abandonados por un exinquilino meses atrás. Desde entonces, permanecían en el predio sin supervisión directa.

Aunque vecinos y la propietaria del inmueble les brindaban alimento, no ejercían control sobre los perros. Esto generó condiciones de riesgo.

Ataque, traslado y evaluación de los caninos

Ante la ausencia de responsables, la UBA procedió al retiro de los animales. Luego, los trasladó a un Centro de Atención Veterinaria, Rescate y Acogida Temporal (CAVRAT).

En este espacio, los especialistas realizarán una evaluación clínica y comportamental. Este análisis determinará el estado de salud y conducta de los perros.

El proceso incluye criterios técnicos para definir su nivel de peligrosidad. También se valorarán las posibilidades de rehabilitación.

Autoridades insisten en la tenencia responsable tras ataque

La directora ejecutiva de la UBA, Karina Pisco, recordó que la tenencia de mascotas implica responsabilidad permanente. Además, enfatizó la necesidad de control adecuado.

Según indicó, los animales requieren socialización, cuidado y supervisión constante. La falta de estas condiciones puede derivar en incidentes.

Este caso evidencia que la ausencia de control, especialmente en perros grandes, incrementa los riesgos para la ciudadanía.

Cifras de ataques reflejan aumento de mordeduras

Durante 2025, la UBA atendió 616 casos de mordeduras en el Distrito Metropolitano de Quito. Estas cifras reflejan una problemática persistente.

En lo que va de 2026, ya se registran 96 atenciones relacionadas con ataques de animales. Esto evidencia la continuidad del problema.

En la mayoría de casos, los animales sí tenían tutor. Sin embargo, estos permitieron que deambulen sin supervisión en espacios públicos.

Recomendaciones ante una mordedura

Las autoridades recomiendan llamar al ECU 911 en caso de emergencia. Este paso permite recibir atención inmediata.

También se sugiere recopilar evidencias. Fotografías de la herida, del animal y del lugar pueden servir para procesos posteriores.

Además, se debe identificar al posible responsable del animal. Esto facilita la investigación del caso.

Canales para denuncias y seguimiento

La ciudadanía puede presentar denuncias ante la UBA. Para ello, debe adjuntar documentos como informes médicos y comprobantes de gastos.

El proceso se realiza mediante los canales oficiales del Municipio. Esto permite dar seguimiento a cada caso reportado.

La normativa vigente establece que los animales involucrados serán evaluados por profesionales. Ellos determinarán las medidas a aplicar.