Un viaje para encontrarse con su 'novio virtual' terminó en el crimen de una joven madre y su hijo, de seis años de edad, que ahora conmociona a Perú.
El hecho se dio en Tocache, a donde Zoila Castillo, de 29 años, había llegado en compañía del menor de edad, desde Lima, para un encuentro físico con el ahora sospechoso de asesinato.
El hombre, identificado como Alexis Alcántara, ya confesó el delito ante la Policía Nacional del Perú (PNP) y permanece detenido.
Madre e hijo fueron hallados dentro de fundas
La secuencia de los hechos comenzó el pasado 14 mayo, cuando Zoila se trasladó junto a su pequeño desde la capital hacia la ciudad de Tarapoto.
De acuerdo con los testimonios de los familiares, el contacto con la víctima se interrumpió de forma abrupta la noche del 15 de mayo.
En esa última comunicación, la mujer detalló que había tenido una fuerte discusión con Alcántara debido a que este la había dejado varada en la terminal de transporte, marcando el último registro de su actividad con vida.
Ocho días después del reporte de desaparición, trabajadores de una plantación de palma reportaron un fuerte olor proveniente de un sector del caserío Saraí.
La alerta movilizó a los ronderos, quienes llegaron hasta el lugar y encontraron el cadáver del niño dentro de una funda.
Cuatro días después, unos 100 metros de distancia de ese punto, las autoridades encontraron el cuerpo de la madre oculto en un saco plástico de color negro, procediendo de inmediato al acordonamiento de la escena para el levantamiento correspondiente.
La confesión del sospechoso
Tras el hallazgo de los restos, los agentes de la División de Investigación Criminal procedieron con la captura de Alcántara, al ser catalogado como el sospechoso principal.
Durante los interrogatorios policiales, el detenido admitió formalmente su culpabilidad en el deceso de la joven madre y su hijo.
No obstante, según reportes periodísticos de Latina Noticias, la confesión preliminar todavía debe ser ratificada y formalizada ante las autoridades del Ministerio Público para integrarse plenamente al expediente judicial en curso.
Peritajes telefónicos e hipótesis fiscal
El equipo forense y los investigadores centran actualmente sus labores en el análisis técnico de los dispositivos de comunicación móvil vinculados al caso.
Los familiares indicaron que Zoila portaba dos teléfonos celulares: uno para actividades laborales y otro de uso estrictamente personal.
Junto al cuerpo del menor se descubrió un terminal completamente quemado, el cual ya fue derivado a los laboratorios de criminalística.
A pesar de la destrucción de ese equipo, los allegados de las víctimas alertaron a la fiscalía sobre una actividad irregular en la línea de la mujer. Se detectó la publicación de un estado de la plataforma WhatsApp que mostraba una fotografía de un paisaje selvático; dicha actualización de estado fue realizada en una fecha posterior al momento en que se presume ocurrieron los crímenes.
Esperan los resultados de la autopsia
El Distrito Fiscal de San Martín espera los resultados de la necropsia de ley para confirmar las causas del doble deceso.
Por el momento, la hipótesis principal que manejan los peritos apunta a un presunto fallecimiento por ahorcamiento, a la espera de los informes biológicos finales.