La muerte de un delfín en Crucita durante el feriado de Carnaval provocó indignación nacional. El Ministerio del Ambiente, liderado por Inés Manzano, dispuso una investigación para identificar a los responsables y esclarecer los hechos.

Según Manzano, lo ocurrido no es solo un delito, sino también una afrenta moral. "Lo que ocurrió no es solo un delito, es una vergüenza. Es una herida en el corazón del Ecuador", declaró el miércoles 18 de febrero de 2026.

Crueldad contra la fauna silvestre en Crucita

El mamífero marino fue arrastrado en la playa y posteriormente mutilado y eviscerado por varios ciudadanos, a pesar de la presencia de policías en el lugar. La muerte de un delfín en Crucita quedó registrada en videos que circularon por redes sociales.

Manzano calificó lo sucedido como "inaceptable" y aseguró que se investigará tanto a los responsables como a las autoridades que no actuaron. "Es una traición a nuestra obligación de proteger la vida", afirmó.

Investigación y sanciones por la muerte de un delfín en Crucita

"Desde el Ministerio de Ambiente hemos ordenado una investigación inmediata. Vamos a identificar a los responsables y también vamos a investigar por qué quienes debían actuar no lo hicieron", señaló la titular de la Cartera de Estado.

El Ministerio confirmó que se presentó una denuncia en Fiscalía para esclarecer lo ocurrido. Es así que la muerte de un delfín en Crucita es un delito sancionado con hasta tres años de prisión.

"Los actos ocurridos en Crucita son un delito que se encuentra tipificado dentro del COIP y puede acarrear penas privativas de libertad de hasta tres años de cárcel", indicó la entidad.

El Artículo 247 del Código Orgánico Integral Penal sanciona con una pena de uno a tres años de prisión a quien capture, maltrate, trafique o comercialice especies de flora o fauna silvestre. Esta normativa protege especialmente a los ejemplares terrestres, marinos o acuáticos que consten en los listados de protección nacional o tratados internacionales ratificados por Ecuador.