El 4 de marzo, el Ministerio del Ambiente, Agua y Transición Ecológica de Ecuador Ministerio del Ambiente, Agua y Transición Ecológica descartó el traslado del sapo Jambato Atelopus ignescens desde Angamarca, Cotopaxi, luego de que la prefecta Lourdes Tibán propusiera reubicar la especie para continuar una carretera suspendida por orden judicial, debido al riesgo para su hábitat.
La controversia surge tras la paralización de una obra vial en la parroquia rural de Angamarca, ubicada en la provincia de Cotopaxi. Una sentencia judicial aceptó una acción de protección presentada por organizaciones ambientalistas. La medida detuvo los trabajos por el posible impacto sobre el sapo Jambato. La prefecta Lourdes Tibán planteó trasladar los anfibios hacia otro sector de la provincia. La autoridad provincial mencionó el sector de Shuyo como destino alternativo. La propuesta generó reacción inmediata del Ministerio de Ambiente.
Postura oficial del Ministerio
El Ministerio del Ambiente publicó un pronunciamiento en su cuenta oficial de X. La entidad aclaró que la manipulación de fauna silvestre exige sustento técnico y autorización expresa. "La captura, manipulación o traslado de fauna silvestre requiere sustento técnico, protocolos especializados y autorización expresa de la Autoridad Ambiental Nacional", señaló la institución. Con ese mensaje, el Ministerio descartó que particulares ejecuten un traslado del sapo Jambato.
La entidad agregó que un movimiento no planificado puede afectar la supervivencia de la especie. "El traslado no planificado puede generar alta mortalidad y afectar sus microhábitats", indicó en el mismo comunicado oficial.El Ministerio informó que su personal técnico realizará control y monitoreo ambiental en la zona. La institución busca garantizar la integridad del sapo Jambato, especie endémica de Angamarca.
Especie en riesgo y datos científicos
El sapo Jambato pertenece a la especie Atelopus ignescens. La comunidad científica lo declaró extinto en 2004. Investigadores lo redescubrieron en 2016 en Angamarca. Según datos del Instituto Nacional de Biodiversidad (Inabio) Instituto Nacional de Biodiversidad, en la zona existen poco más de 70 ejemplares. Esta cifra refleja una población reducida y vulnerable. La especie permanece en peligro de desaparecer.
Organizaciones ambientalistas argumentaron que la carretera pone en riesgo el hábitat del sapo Jambato. Por esa razón interpusieron la acción de protección que un juez aceptó. La sentencia ordenó suspender la construcción vial. La prefecta Lourdes Tibán defendió la obra para beneficiar a población rural. En una entrevista radial afirmó: "He pedido a la gente que haga una minga, y busque con lupa si los encuentra (sapos) y los lleven a su hábitat, que es en Shuyo".
Contexto legal y ambiental
El fallo judicial mantiene paralizada la carretera en Angamarca. La decisión prioriza la protección del sapo Jambato y su entorno natural. La resolución responde al principio de precaución ambiental. El Ministerio reiteró que cualquier intervención sobre fauna silvestre debe cumplir normas técnicas. La institución recordó que la ley exige estudios especializados antes de autorizar traslados.
El caso del sapo Jambato reabre el debate sobre infraestructura y conservación en Cotopaxi. La especie representa un símbolo de biodiversidad andina. Las autoridades mantienen el seguimiento técnico mientras la obra permanece suspendida.