Las Fuerzas Armadas de Ecuador destruyeron este lunes una pista aérea clandestina usada, según sospechan las autoridades, para actividades ilícitas ligadas al narcotráfico en el cantón Milagro, provincia del Guayas.

Con maquinaria pesada y explosivos, los militares abrieron cráteres y dañaron tramos clave de la estructura —de aproximadamente 1,8 kilómetros de longitud por 12 metros de ancho— para bloquear definitivamente su uso por aeronaves. Esta intervención ocurrió después de una operación de inteligencia que incluyó el monitoreo con imágenes satelitales y sobrevuelos con drones, lo que permitió identificar la pista y planificar la intervención en detalle.

El espacio intervenido ya era conocido por las autoridades. En agosto de 2020 localizaron allí una avioneta (Cesna-Centurion) que intentaron incendiar tras presumiblemente usarla en operaciones delictivas. Esta no es la única pista inhabilitada: la Fuerza Aérea Ecuatoriana contabilizaba 69 áreas destruidas en operaciones similares hasta la fecha.

Pistas clandestinas: una amenaza persistente

Entre las acciones recientes del gobierno ecuatoriano, destaca la declaración de un estado de conflicto armado interno a inicios de 2024, medida con la cual el presidente Daniel Noboa busca frenar la expansión e influencia de organizaciones criminales, ahora catalogadas oficialmente como grupos terroristas. Pese al endurecimiento de las estrategias de seguridad, Ecuador cerró 2025 con un récord de homicidios —alrededor de 9.300— de acuerdo con datos oficiales del Ministerio del Interior.

Actualmente, rigen toques de queda en Guayas, El Oro, Los Ríos y Santo Domingo de los Tsáchilas. Estas restricciones, que continuarán hasta fin de mes, forman parte de un conjunto de medidas de emergencia para disminuir las actividades delictivas y el uso de pistas clandestinas en las provincias más golpeadas por el crimen organizado.

Manabí, un punto clave de las 'narcopistas'

Desde 2019 hasta 2022, se identificaron oficialmente 54 pistas clandestinas, según un informe del Observatorio Ecuatoriano de Crimen Organizado (OECO) . De esta cifra, el informe señala que 40 estaban en Manabí y el resto en Santa Elena . Las características de las denominadas ' narcopistas' eran similares en ambas provincias. Según las Fuerzas Armadas , tenían al menos 1.500 metros de longitud y entre 15 y 20 metros de ancho.

En 2024, la Fuerza Aérea Ecuatoriana inhabilitó al menos seis pistas en Manabí, incluyendo una en Pedernales y otra en Manantiales (esta última destruida en dos ocasiones debido a intentos de rehabilitación por bandas criminales). También se intervinieron pistas clandestinas en Jama, dos en Puerto López y Jipijapa (Puerto Cayo).

Según la información recopilada por el OECO, las "narcoaeronaves" utilizadas por grupos mafiosos que se asocian con bandas locales, tienen estructuras modificadas (ampliación de tanque) y adaptaciones a sus sistemas de abastecimiento de combustible para extender su autonomía de vuelo hasta 7,5 horas. "Estas aeronaves sobrevuelan a poca distancia de la superficie (menos de 500 pies), para evadir el control de los radares, en una ruta que va desde el sur de México hasta las subzonas de la costa ecuatoriana", recoge el informe.