Durante el feriado de Carnaval 2026, la Policía Nacional del Ecuador desplegó un amplio operativo de seguridad en todo el país, realizando más de 6.600 intervenciones para preservar el orden. Desde el mediodía del viernes 13 de febrero hasta la madrugada del miércoles 18, se pusieron en marcha acciones preventivas y de control en los lugares más concurridos y estratégicos del territorio nacional.
Más de 46.000 policías participaron en estos operativos, enfocándose en la vigilancia de los principales ejes viales, zonas turísticas y espacios públicos con alta afluencia de visitantes. De ese contingente, 4.300 agentes se dedicaron exclusivamente al control del tránsito, logrando así la detención de 48 personas por diferentes delitos. Entre los detenidos, 18 tenían órdenes de captura vigentes.
Resultados de los operativos
Como parte de la estrategia de seguridad, la policía activó sus tres principales subsistemas como el preventivo, investigativo e inteligencia, coordinados bajo la denominada estrategia operacional 3D. Esta labor permitió desarticular 13 grupos de delincuencia organizada, enfocados en actividades ilícitas en diferentes regiones del país.
Uno de los aspectos clave de este despliegue fue la aprehensión de 836 personas señaladas como presuntas infractoras de la ley. Además, se recuperaron 54 carros y 106 motocicletas reportados como robados. Estos resultados se suman a la retención de 273 carros y 331 motocicletas con propósitos investigativos.
Decomisos y material incautado
Las intervenciones policiales e investigaciones llevaron al decomiso de 885.4 kilogramos de drogas, junto con un importante arsenal que lo componen 265 armas blancas, 81 armas de fuego y 3.315 cartuchos de diversos calibres retirados de circulación durante el feriado.
Controles reforzados en destinos turísticos y rutas
Durante las jornadas de asueto, se intensificaron los controles en lugares turísticos, playas, balnearios y ferias libres, así como en zonas de montaña, rutas rurales y senderos de excursión. El dispositivo también abarcó ejes viales prioritarios, terminales aéreos, marítimos y terrestres, además de plazas, parques, iglesias, cementerios y eventos públicos.
La Policía enfocó su accionar en prevención de delitos y protección de los espacios donde se concentraba la mayor cantidad de personas, buscando garantizar la seguridad y la libre circulación durante el feriado de Carnaval.
Este gran despliegue logístico y estratégico permitió salvaguardar la tranquilidad de los ecuatorianos y reducir los riesgos en épocas de alta movilidad, como es habitual en fechas festivas de gran concurrencia.