Más de 4.200 familias resultaron damnificadas por las fuertes lluvias registradas en el departamento de Casanare, en el oriente de Colombia, donde las inundaciones provocadas por el desbordamiento de varios ríos llevaron a las autoridades a declarar la calamidad pública. La medida fue anunciada por el gobernador César Ortiz, ante la magnitud de la emergencia invernal que afecta a diferentes municipios de la región.
El gobernador señaló que las precipitaciones de los últimos días han ocasionado daños en distintos sectores del departamento y calificó la temporada de lluvias como una emergencia sin precedentes para Casanare.
Las autoridades departamentales activaron los protocolos de atención para asistir a las familias afectadas y coordinar las acciones de respuesta frente a las inundaciones.
Ríos desbordados e inundaciones
Las autoridades informaron que las cuencas de los ríos Guanapalo y Cravo Sur registran niveles superiores a los habituales, lo que ha provocado desbordamientos que afectan áreas agrícolas, viviendas e infraestructura en varios municipios.
Entre las localidades con mayores afectaciones se encuentran Yopal, Algarrobo, San Luis de Palenque y Hato Corozal, donde las inundaciones han dificultado la movilidad y generado daños materiales.
La emergencia también ha impactado actividades productivas debido a la acumulación de agua en zonas rurales y cultivos.
Nunchía, uno de los municipios más afectados
Uno de los sectores con mayores complicaciones es el municipio de Nunchía, especialmente la vereda Sirivana, donde el aumento del caudal dejó aislados a varios habitantes.
Ante las dificultades de acceso, unidades militares fueron desplegadas para apoyar las labores de rescate y salvaguardar a las personas que permanecían atrapadas por la creciente.
Las autoridades mantienen el monitoreo permanente de los niveles de los ríos y continúan evaluando los daños para coordinar la entrega de ayuda humanitaria y atender a las comunidades afectadas por la emergencia invernal.