Pedernales fue el cantón más afectado en el terremoto y aún enfrenta obras inconclusas, pese que se asignaron más de USD 212,7 millones.
En la Secretaría de la Reconstrucción se contemplaron al menos 65 proyectos de emergencia, reactivación productiva y de reconstrucción. Allí se incluyeron la construcción de reasentamientos, obras en el malecón e infraestructura básica y una larga lista de proyectos. Sin embargo, varias de estas obras permanecen pendientes o incompletas. Otras, como el alcantarillado sanitario, no se han construido.
Obras y promesas pendientes
Mery Zambrano, habitante del barrio Buena Espera, señala que uno de los mayores problemas que enfrentan es el rebose de las alcantarillas. En su sector, el agua se acumula en la calle y genera un fuerte mal olor, especialmente durante los días de calor. "Con el sol, el olor se vuelve insoportable", sostuvo.
Zambrano menciona que en ocasiones el municipio realiza limpiezas con el carro sifonero, pero esas intervenciones no resuelven el problema de manera definitiva.
El rebose de las alcantarillas se repite en varias calles de Pedernales, incluso en el malecón. Ocurre a pesar de que para este proyecto se tenía presupuestado 18’703.184 dólares, pero a diez años del terremoto, la obra no se ha logrado concretar.
Nelson Limongi, integrante de las Fuerzas Vivas de Pedernales, considera que tras el 16A "se burlaron del cantón" y siguen enfrentando limitaciones en servicios básicos, pero el problema más graves es el alcantarillado
"Nos dieron agua potable, pero no tenemos decantadores para que en el momento más crítico del invierno", expresa.
Dentro del plan de reconstrucción se contempló el sistema de agua potable, con un presupuesto superior a 16 millones de dólares, pero el proyecto no se ejecutó en su totalidad.
Inversiones y proyectos inconclusos
Limongi recuerda que con el terremoto, más de 30 edificios colapsaron en Pedernales. Para los hoteleros y comerciantes se ofrecieron créditos blandos, pero asegura que eso tampoco se concretó.
Según registros del Comité de la Reconstrucción, en créditos productivos para Pedernales, entre la Corporación Financiera Nacional (CFN) y el BanEcuador, se destinaron más de 8 millones de dólares.
Durante la etapa de emergencia, la demolición de edificaciones representó uno de los rubros más altos de gasto en Pedernales, con una inversión superior a 5,7 millones de dólares. Posteriormente, en la fase de reconstrucción, la segunda etapa del reasentamiento Ciudad Jardín alcanzó un monto que superó los 41,4 millones de dólares, financiados con cooperación china.

Otra obra que no se concluyó fue el soterramiento de redes de distribución, que formaba parte del denominado Plan Priza, para el cual se destinaron más de USD 4 millones.
Hipólito Navarrete, residente de Pedernales, asegura que de este proyecto solo quedaron mangueras enterradas en las esquinas de las calles. "De ahí no se hizo prácticamente nada. Lo de Priza fue para llevarse la plata", cuestiona al referirse a la obra inconclusa.
Navarrete considera que la prioridad debió ser la construcción de un sistema de alcantarillado, servicio que el cantón aún no posee de forma integral.
El malecón tampoco se cumplió
Otras de las obras que estuvieron consideradas, fue el malecón de Pedernales denominada cota cero y cota 20, con un presupuesto que superaba los 10,8 millones de dólares, según registros de la Secretaría de la Reconstrucción.
El director de Infraestructura y Servicios Públicos del Municipio de Pedernales, Gregory Vera, reconoce que uno de los principales desafíos del cantón es el manejo de aguas residuales. Explica que el sistema de alcantarillado urbano alcanza apenas un 10 % de cobertura y, además, gran parte de esa infraestructura ya cumplió su vida útil.
Vera señala que pese haber presentado los proyectos al Comité de Reconstrucción, no se han asignado los recursos. Por ello, el alcalde Manuel Panezo decidió priorizar la repotenciación del alcantarillado en el Malecón y el asfaltado de la vía en ese sector.

Este proyecto se ejecutará con recursos propios del cabildo con una inversión de 2,1 millones de dólares.
Para el próximo año, la planificación municipal contempla cerca de 5 millones de dólares destinados a la repotenciación de la planta de aguas residuales ubicada en Ciudad Jardín y al punto de bombeo en Torre Molino, como parte del proceso para ampliar el sistema sanitario del cantón.