En una operación conjunta realizada en Quito, las Fuerzas Armadas y el Cuerpo de Vigilancia Aduanera detectaron y aprehendieron un cargamento de más de 15 mil cervezas que circulaban sin la documentación legal correspondiente. El operativo, coordinado por el Servicio Nacional de Aduanas del Ecuador (Senae), tuvo como objetivo principal desarticular redes de comercio ilícito y frenar el ingreso de mercancías de contrabando.

El cargamento decomisado presentaba una distribución variada entre latas y botellas de vidrio, abarcando al menos cuatro marcas diferentes, tanto de origen nacional como importadas. Según el reporte técnico de las autoridades, los productos no contaban con los registros sanitarios ni los comprobantes de importación exigidos por la normativa ecuatoriana para su comercialización en el mercado local.

Las cervezas serán destruidas los próximos días

El Servicio Nacional de Aduanas calificó la intervención como una "acción contundente que evidencia los controles permanentes en territorio para frenar el contrabando". Las investigaciones preliminares sugieren que la mercadería estaba destinada a centros de expendio informales en distintos sectores de Quito, evadiendo el pago de impuestos y los controles de calidad pertinentes.

Tras la inspección y el inventario detallado de los productos, el Senae confirmó que, cumpliendo con los protocolos de seguridad alimentaria y propiedad industrial, la totalidad de la mercadería incautada será destruida en los próximos días. Este procedimiento busca evitar que los productos de procedencia dudosa reingresen a la cadena de consumo o representen un peligro para los ciudadanos.

Riesgos sanitarios por almacenamiento inadecuado

El contrabando de bebidas alcohólicas representa uno de los desafíos logísticos más importantes para el Cuerpo de Vigilancia Aduanera. La falta de respaldo legal en este tipo de productos suele estar vinculada a la defraudación fiscal y a riesgos sanitarios por almacenamiento inadecuado.

Con este decomiso, las autoridades reafirman su compromiso de intensificar la vigilancia en las rutas de acceso a las principales ciudades del país para proteger el comercio formal. El éxito de este operativo articulado destaca la importancia de la interoperabilidad entre las instituciones de seguridad y control económico en el distrito metropolitano.