Joselyn Duque denunció retrasos en medidas de protección para su hija adolescente. El colegio Isaac Newton aseguró que activó los protocolos establecidos por la normativa en Quito.

Una madre de familia denunció una presunta cadena de omisiones en un colegio de Quito, luego de que su hija adolescente relatara haber sido víctima de violencia sexual por parte de un compañero. El hecho habría ocurrido el 21 de marzo de 2026, fuera de la institución educativa, durante una fiesta con estudiantes.

Joselyn Duque difundió su testimonio mediante un video en redes sociales. Allí sostuvo que solicitó medidas de protección para su hija desde finales de marzo. Según su versión, la adolescente continuó compartiendo algunos espacios académicos con el estudiante señalado.

La institución educativa involucrada, el Colegio Isaac Newton, emitió un comunicado el lunes 6 de julio de 2026. El plantel indicó que activó el protocolo correspondiente y reportó el caso ante las autoridades competentes.

La denuncia de la madre en Quito

Duque relató que su hija le contó lo sucedido varios días después de asistir a una fiesta con compañeros. Posteriormente, el 24 de marzo, la madre escribió en el chat de padres para contactar a la representante del estudiante señalado.

Según su testimonio, pidió que el adolescente no se acercara ni mantuviera contacto con su hija. Sin embargo, afirmó que la madre del joven calificó el caso como "chismes" y señaló que la responsabilidad era compartida.

Al día siguiente, Duque acudió al colegio para pedir la activación de protocolos de protección. La madre explicó que su hija no quería volver a clases porque debía permanecer en el mismo entorno que el estudiante denunciado.

De acuerdo con su relato, autoridades del plantel le indicaron que necesitaban una denuncia escrita en Fiscalía porque el hecho no habría ocurrido dentro de las instalaciones. La madre cuestionó esa respuesta y afirmó que la prioridad debía ser proteger a la adolescente.

Reclamos en Quito por separación y acompañamiento 

La madre señaló que la separación de espacios entre ambos estudiantes demoró más de 50 días. Indicó que, aunque el colegio le comunicó el 27 de marzo que no coincidirían, su hija continuó en clases de Biología con el estudiante hasta el 14 de mayo.

Duque aseguró que la adolescente asistía a esa materia tres veces por semana. Por ello, consideró que la medida de protección no se cumplió de forma inmediata, pese a las reuniones mantenidas con representantes y abogados de la institución.

Además, cuestionó el acompañamiento psicológico ofrecido por el colegio. Según su versión, el plantel informó que la atención había comenzado el 23 de marzo, pero la primera consulta ocurrió recién el 23 de abril.

La madre presentó una comunicación escrita el 29 de abril para dejar constancia de que, según ella, el seguimiento no se estaba cumpliendo. También solicitó información sobre la denuncia presentada ante Fiscalía.

Información sobre la denuncia y disposición distrital en Quito

Duque relató que el 7 de mayo pidió al colegio el número de proceso y el nombre del fiscal encargado. Afirmó que, al verificar los datos, constató que el número proporcionado correspondía a otro caso.

Según su versión, un día después el colegio reconoció el error. Posteriormente, le habría indicado que no podía entregar el número de denuncia debido a motivos de privacidad.

La madre también afirmó que el Distrito de Educación dispuso el 22 de abril la separación total de los estudiantes. Esa medida incluía que el adolescente recibiera Biología de manera virtual, según el testimonio difundido.

No obstante, Duque sostuvo que la disposición no se ejecutó de inmediato. Tras varios meses de gestiones, informó que decidió cambiar a su hija de institución educativa.

Colegio asegura que activó protocolos

El Colegio Isaac Newton indicó que los hechos mencionados habrían ocurrido fuera de sus instalaciones. Sin embargo, aseguró que activó el protocolo previsto en la normativa ecuatoriana y presentó el reporte ante las autoridades competentes.

El plantel añadió que el proceso fue conocido, tramitado y resuelto por la Junta Distrital de Resolución de Conflictos. También señaló que la institución actuó como tercero de buena fe y que no se le atribuyó responsabilidad.

Además, el colegio informó que el Departamento de Consejería Estudiantil, Rectorado y Dirección General mantienen acompañamiento para los estudiantes y sus familias.

Hasta las 17:30 del 6 de julio de 2026, el Ministerio de Educación no había emitido un pronunciamiento público sobre este caso, según la información publicada por Teleamazonas.