Una madre de familia denunció que debió entregar USD 50 para cubrir la gasolina de la ambulancia que trasladaría a su hijo de dos años desde el hospital Vicente Corral Moscoso de Cuenca hasta el Hospital Pediátrico Baca Ortiz de Quito.

El menor padece una enfermedad crónica renal y requería atención urgente durante el fin de semana. La gerente del hospital, Johana Alvarado, calificó el hecho como un "error de comunicación" y anunció acciones administrativas. Jéssica Chumap, oriunda de Morona Santiago, relató que en el hospital le informaron que no había dinero en caja chica para el combustible y que, si no pagaba, el niño perdería la cita médica en Quito, con riesgo de fallecer al no recibir el tratamiento adecuado.

De acuerdo con el portal Primicias, la madre aseguró que entregó los USD 50 en dos ocasiones: primero fue devuelto gracias a gestiones de un colectivo, pero ante la insistencia del personal, volvió a pagar y firmó un documento en el que constaba que lo hacía de forma voluntaria.  

Madre entrega USD 50 por gasolina ante riesgo de perder cita médica  

Posteriormente, el dinero le fue reintegrado. Chumap se encuentra actualmente en Quito acompañando a su hijo y requiere ayuda con leche, pañales y otros artículos básicos. La gerente Johana Alvarado explicó este 21 de abril que las ambulancias salen de Cuenca con el tanque lleno de gasolina según el proceso de contratación de combustible de la institución.

En traslados de fin de semana, se realiza una gestión interna y el dinero para el retorno sale de la unidad de gestión de red o es anticipado por los conductores, quienes reciben reembolso entre lunes y martes. 

Gerente hospitalaria atribuye el cobro a un "problema de comunicación"  

Alvarado indicó que el pedido de dinero se trató de "un problema de comunicación" y que se inició una acción administrativa por faltas disciplinarias contra la funcionaria responsable, debido a la falta de coordinación adecuada.

El gobernador del Azuay, Xavier Bermúdez, calificó la situación como "grave" y recordó que ningún funcionario público puede exigir dinero a cambio de un servicio que debe ser cubierto por el Ministerio de Salud Pública. "Los funcionarios saben que tenían que estar pagada la transportación por parte del Ministerio de Salud Pública. Eso es un mal procedimiento", señaló.