La seguridad nacional y la institucionalidad judicial atraviesan un momento crítico en Ecuador. Tras las publicaciones de medios internacionales como The New York, que cuestionan el accionar de las Fuerzas Armadas y el estancamiento en la posesión de autoridades en el Consejo de la Judicatura, el abogado penalista Julio César Cueva analizó en Manavisión Plus la veracidad de los operativos fronterizos, la falta de cooperación de Colombia y el escepticismo que rodea al próximo concurso para Fiscal General del Estado.

-Quisiera comenzar preguntándole su opinión sobre el cuestionamiento que ha hecho el New York Times en torno al operativo militar del Ecuador en la frontera, calificándolo como un ataque a una granja. ¿Cuál es su concepto de lo desarrollado por el Gobierno?

Es muy común que los grupos irregulares traten de mezclarse entre la población para pasar desapercibidos. Así como dan apariencia de licitud a recursos ilícitos, lo hacen con los lugares donde se esconden. Yo no descarto que lo que bombardeó el Estado haya sido una fachada. Vi las imágenes y no me da la impresión de ser una gran extensión para lo que dicen que se dedicaba; no he visto imágenes de las supuestas vacas que se ordeñaban ahí. He leído el comunicado del Ministerio de Defensa que indica que estaban dentro de los 40 kilómetros de zona de frontera donde no debe haber construcciones. Por lo tanto, estaban en una actividad ilegal por el solo hecho de tener ahí una hacienda.

No es que piense que el New York Times miente, sino que tal vez tiene gente que le dio información sesgada porque son parte de aquellos que salieron perjudicados. Sigo confiando en que lo que hacen las Fuerzas Armadas es lo correcto. Hay que tener cuidado para no desincentivar el trabajo de hombres y mujeres que se ponen el uniforme y ya corren riesgo de vida para que nosotros podamos dormir en paz.

-El Gobierno ecuatoriano ha insistido en la falta de colaboración de Colombia en el control fronterizo, mientras ellos dicen que sí lo han hecho. Desde una perspectiva neutral, ¿cómo analiza estas posturas?

En ese aspecto le creo al Gobierno de Ecuador. No es solo Ecuador quien lo dice; el Gobierno de Estados Unidos dice exactamente lo mismo y cosas más graves. Si Colombia tuviera un real control de la frontera, con toda la tecnología y recursos que recibieron del Plan Colombia. Aquí no ha habido un "Plan Ecuador", no tendrían el 70% de la droga producida allá, ni un incremento en la producción de cocaína. Algo está pasando y eso no se produce en las ciudades.

-Respecto a la cumbre organizada por Donald Trump, el "Escudo de las Américas", Ecuador estuvo presente pero no Colombia, Brasil ni México. ¿Qué lectura le da a esto?

Estados Unidos invitó a los países que considera aliados comprometidos. Yo, como ecuatoriano, agradezco esto porque ellos pondrán tecnología y recursos que nosotros no podemos pagar ni alquilar. Si no invitó a esos tres países es porque considera que no están comprometidos y no quiere que se infiltre inteligencia con quien no está en la misma línea. Que Ecuador haya sido invitado es un privilegio y un plan modelo que dejó pactado el presidente Lasso y que el presidente Noboa ha mantenido y mejorado a través de convenios.

-Estamos a pocos días de que finalice el toque de queda. ¿Considera que está dando resultados?

Creería que no tanto. Creo que se apresuraron o la inteligencia no estaba bien recogida. Si vemos que más del 90% de los detenidos lo son por violar el toque de queda, significa que si no hubiera restricción, no estarían detenidos. Al final del camino, los resultados deberían ser más beneficiosos que los perjuicios causados. Hasta este momento estimo que los resultados no han sido proporcionales a la restricción, pero habrá que esperar el informe general del Gobierno.

-Sobre el caso de Las Malvinas, ¿se hizo justicia total o quedó algún cabo suelto?

Queda un cabo suelto en materia política. Las responsabilidades políticas no se han dado respecto a funcionarios que hicieron declaraciones nefastas para imputar a esos niños o tratar de enfriar el tema. A nivel judicial creo que ha sido un éxito parcial, porque falta ver la segunda instancia y casación, pero en materia política ha sido un fracaso.

-Alexandra Villasís ganó un recurso de Habeas Data contra el Ministerio de Trabajo por su inhabilitación para asumir el cargo en la Judicatura, pero el Consejo de Participación Ciudadana (CPCCS) sigue buscando un reemplazo. ¿Qué está pasando ahí?

Pasa lo que están acostumbrados a hacer: lo que les dé la gana, viviendo de la impunidad y la protección política. Hay presunción de varias infracciones penalmente relevantes que no van a prescribir pronto. La jueza debería emitir un oficio dándoles 24 horas para cumplir bajo multas diarias y ordenar a Fiscalía que inicie investigaciones por incumplimiento de orden legítima. Es evidente que no quieren que ella asuma porque quien preside la Judicatura es quien controla la agenda, pone al director general y mueve las fichas para, por ejemplo, mandar jueces de viaje y evitar audiencias contra adversarios políticos.

-Está en proceso la designación del Fiscal General del Estado. ¿Ve perfiles independientes en esa lista de postulantes?

No he visto a alguien que sea realmente independiente. Con el aprecio que tengo a varios, no los veo independientes. Para ser Fiscal General no basta el conocimiento, se requiere independencia. En lo personal, pienso que el cargo ya está designado y el concurso es solo para aparentar legalidad. Si están haciendo lo que hacen para que Alexandra Villasís no se siente en la Judicatura, ¿usted cree que van a dejar libre el cargo de Fiscal General, que es el fiscal del fuero de los funcionarios más importantes? Eso no va a pasar jamás; si no les queda otra, anularán el concurso.