Este jueves 30 de abril de 2026, Inés Manzano concluyó sus funciones al frente del fusionado Ministerio de Ambiente y Energía, tras permanecer un año y ocho meses dentro del gabinete del Presidente Daniel Noboa. La funcionaria, quien se consolidó como una de las figuras de mayor confianza del mandatario, confirmó que su salida responde estrictamente a motivos personales.

Inés Manzano descartó ocupar cargos diplomáticos o nuevas designaciones ministeriales en el corto plazo. La trayectoria de Manzano en el actual gobierno inició formalmente en agosto de 2024, cuando asumió la cartera de Ambiente en reemplazo de Sade Fritschi.

Su rol se expandió rápidamente; en septiembre de ese año presidió el COE Nacional y, para octubre, recibió el encargo del Ministerio de Energía en medio de una crisis eléctrica marcada por apagones. En febrero de 2025 fue ratificada como titular de ambos sectores, liderando un proceso de fusión administrativa sin precedentes.

Recuperó 250 MW tras la rehabilitación de 16 termoeléctricas 

En su informe final de rendición de cuentas, Inés Manzano destacó una ejecución presupuestaria del 86,25 %, lo que representa una inversión de 123,97 millones de dólares de un total de 143,62 millones asignados. En el ámbito energético, subrayó como principal hito el ingreso a operación de 205,4 megavatios (MW) del proyecto hidroeléctrico Toachi Pilatón, obra que calificó como prioritaria tras 14 años de postergaciones.

Asimismo, reportó la recuperación de 250 MW mediante la rehabilitación de 16 termoeléctricas y el aporte de 482 MW adicionales provenientes de grupos electrógenos del sector privado. Durante su gestión, se concretó la firma del acuerdo sobre nucleoelectricidad con el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) y se avanzó en la interconexión eléctrica con Perú.

Inés Manzano tuvo discrepancias con dos alcaldes

En el sector minero, la administración de Inés Manzano cerró con una recaudación tributaria de 1.407,42 millones de dólares, cifra clave para las arcas estatales. No obstante, su paso por el ministerio no estuvo exento de tensiones políticas. Manzano protagonizó públicos desacuerdos con los alcaldes de Guayaquil y Cuenca.

Con Aquiles Alvarez mantuvo roces por la calidad del agua en la urbe porteña, mientras que con Cristian Zamora las discrepancias se centraron en el proyecto minero Loma Larga en Azuay. Con la salida de Manzano, el Gobierno de Noboa deberá designar un sucesor que dé continuidad a la estabilización del sistema eléctrico y a la agenda de transición energética en un año de alta demanda institucional.