El Municipio de Guayaquil se encuentra en la fase de socialización de un proyecto de ordenanza que busca regular y diversificar las tarifas de los pasajes en el transporte público urbano. La propuesta técnica, que aún debe ser debatida y aprobada por el Concejo Municipal, plantea un esquema de cobro escalonado que oscila entre los $0,30 y $0,50. Este cambio normativo responde a la necesidad de vincular el costo del pasaje con el cumplimiento de estándares de calidad, seguridad y confort para los usuarios, manteniendo la tarifa actual de $0,30 como base mientras no existan mejoras comprobables.

La alcaldesa subrogante, Tatiana Coronel, ha enfatizado que por el momento no existe una autorización de alza y que cualquier ajuste tarifario dependerá estrictamente de la decisión del cuerpo edilicio. La administración municipal sostiene que el incremento no será generalizado, sino que funcionará como un incentivo para que los transportistas modernicen sus vehículos. El objetivo es que los pasajeros paguen un valor acorde a las prestaciones reales que recibe en cada trayecto.

Clasificación de tarifas y requisitos técnicos

El planteamiento divide el servicio en categorías: general, exprés, ejecutiva y preferencial. Para que una unidad pueda acceder a la tarifa inicial de $0,40, no bastará con la aprobación de la Revisión Técnica Vehicular (RTV). Los transportistas deberán cumplir con diez requisitos específicos detallados en la ordenanza, tales como el estado óptimo de las puertas con sistemas de bloqueo, un ancho de corredor adecuado, asientos en buen estado y conductores debidamente uniformados.

Si los operadores implementan un sistema de pago electrónico mediante tarjeta, la tarifa podría ascender a los $0,45. Este mecanismo busca modernizar el recaudo y mejorar la seguridad tanto para el usuario como para el conductor al reducir el manejo de efectivo. El control de estas condiciones estará a cargo de la Dirección de Transporte, que deberá emitir informes técnicos previos a la validación de cualquier cambio en el valor del pasaje.

Tecnología y confort para la tarifa máxima

La tarifa más alta proyectada, de $0,50, se reservará exclusivamente para las unidades que, además de cumplir con los requisitos previos, incorporen aire acondicionado de fábrica, conexión a wifi y sistemas de GPS enlazados con el centro de monitoreo municipal. Este nivel ejecutivo busca ofrecer una alternativa de mayor confort en una ciudad con climas extremos, incentivando la renovación de la flota hacia modelos más equipados y tecnológicos.

Por otro lado, el proyecto asegura la protección de los grupos vulnerables a través de la tarifa preferencial. Los adultos mayores, personas con discapacidad y menores de hasta 16 años continuarán cancelando el 50% del valor que corresponda a la categoría del bus utilizado. En el caso de los sectores populares que cuentan con rutas exprés, las tarifas se han fijado en $0,30 y $0,40, dependiendo de si el servicio es general o ejecutivo.

Situación económica del sector transporte

Desde el sector gremial, Ricardo Onofre, presidente de la Fetug, ha señalado que, aunque los estudios técnicos iniciales sugerían valores más elevados, los transportistas han aceptado la propuesta municipal considerando la situación económica de los guayaquileños. El gremio expone una realidad preocupante: la flota operativa ha disminuido de 3.200 a 1.980 unidades en los últimos años, con cientos de vehículos fuera de circulación por deudas o procesos judiciales derivados de la crisis del sector.

A esto se suma una caída drástica en la afluencia de pasajeros, pasando de un promedio de 1.000 usuarios diarios por unidad a solo 500. Esta reducción en la rentabilidad ha forzado a muchas cooperativas a recortar sus recorridos, especialmente durante las horas nocturnas. El nuevo esquema tarifario se presenta como una vía para reactivar la operatividad del sistema, siempre que el servicio mejore de forma tangible para la ciudadanía.

Control municipal y mecanismos de denuncia

La Empresa Municipal de Tránsito y Movilidad (ATM) será la encargada de vigilar el cumplimiento riguroso de la nueva normativa. La ordenanza establece sanciones severas para quienes incumplan los compromisos adquiridos, incluyendo la suspensión del permiso de operación o incluso su revocatoria definitiva. Las autoridades buscan asegurar que el aumento del pasaje se traduzca efectivamente en una mejora de la movilidad y no sea simplemente un ajuste económico sin beneficios para el pasajero.

Para fortalecer la transparencia, el proyecto incluye canales oficiales para receptar denuncias ciudadanas. Los usuarios podrán reportar cualquier unidad que cobre tarifas superiores sin cumplir con las condiciones técnicas o de confort correspondientes. Esta participación activa de la comunidad es vista por el Cabildo como un pilar fundamental para garantizar que el transporte público en Guayaquil evolucione hacia un modelo más eficiente y digno.