Un violento hecho sacudió la tarde del lunes al sector Simbocal, en la parroquia San Antonio del cantón Chone, donde habitantes hallaron el cuerpo sin vida de un hombre con múltiples heridas de bala al costado de la vía. El descubrimiento se produjo cerca de las 16:00, cuando algunas personas que recorrían la zona advirtieron la presencia del cadáver y, tras comprobar que no presentaba signos vitales, alertaron de inmediato a las autoridades competentes.

La víctima fue identificada como José Alejandro Aguas Loza, de 34 años, originario de San Vicente y de nacionalidad ecuatoriana. Según información preliminar obtenida por la Policía a través de fuentes humanas, el fallecido estaría vinculado al expendio de sustancias sujetas a fiscalización y se le asocia con otros hechos delictivos en los cantones San Vicente y en la parroquia San Isidro.

Antecedentes penales y perfil judicial

Las primeras indagaciones revelaron datos relevantes sobre el historial judicial de la víctima. El sistema policial SIIPNE detalla que José Alejandro registraba tres antecedentes por el delito de robo, perpetrados en los años 2014, 2015 y 2022. A esto se suma la información del sistema judicial SATJE, donde constan cuatro causas en su contra: tres relacionadas con robos y una vinculada a presunción de paternidad.

Levantan evidencias y trasladan el cuerpo

Una vez en el lugar, las unidades de Criminalística y la Dinased levantaron varios indicios y procedieron al traslado del cadáver al Centro Forense de Portoviejo, en cumplimiento del protocolo para la autopsia legal. Las autoridades han puesto en marcha las investigaciones para esclarecer las circunstancias y determinar la responsabilidad de quienes pudieran estar involucrados en este nuevo evento violento que afecta a la provincia de Manabí.

Inquietud entre los habitantes

La preocupación y el temor se apoderaron de los moradores de Simbocal. Varios expresaron su molestia ante la reiterada presencia de cadáveres en el sector, señalando que delincuentes estarían utilizando la zona como punto para abandonar cuerpos provenientes de cantones vecinos. Los residentes demandaron una mayor presencia policial y acciones efectivas para frenar la inseguridad que los mantiene en zozobra.

Las autoridades continúan las tareas investigativas mientras los habitantes esperan respuestas y medidas de protección tras este último incidente.