La cárcel de Machala cerrará definitivamente tras 75 años de funcionamiento, como parte del plan del Gobierno Nacional para reubicar los centros penitenciarios fuera de las zonas urbanas. El anuncio fue realizado por Javier Franco Barriga, gobernador de El Oro, quien informó que el nuevo centro de privación de libertad se construirá en una zona árida del cantón Arenillas, una vez concluyan los estudios técnicos del Servicio Nacional de Atención Integral a Personas Privadas de Libertad (SNAI) y los equipos especializados en infraestructura.

El gobernador explicó que el proyecto ya cuenta con un estudio preliminar que identificó un terreno apto para la construcción del nuevo penal. No obstante, indicó que la ubicación exacta y el diseño definitivo dependerán de los análisis técnicos que actualmente desarrolla el SNAI.

Según Franco, la reubicación responde a criterios de seguridad, operatividad y control, con el objetivo de evitar que los centros penitenciarios permanezcan dentro de áreas urbanas, donde su funcionamiento representa mayores desafíos para las autoridades.

La cárcel de Machala dejará el casco urbano

El actual centro penitenciario está ubicado en las calles 9 de Mayo y Manuel Estomba, dentro del casco urbano de Machala y junto al parque ecológico Zoila Ugarte de Landívar. La zona también se encuentra próxima a sectores residenciales e instituciones educativas.

Durante los últimos años, el recinto ha registrado recurrentes hechos de violencia. Solo en 2025 se reportaron 81 muertes violentas, cuatro masacres y al menos 20 atentados con explosivos. En 2026 también se han registrado nuevos incidentes. Uno de los más recientes ocurrió el 4 de marzo, cuando un artefacto explosivo lanzado con un dron detonó cerca de la oficina del director del centro penitenciario.

Franco señaló que el nuevo establecimiento penitenciario ofrecerá mejores condiciones para la vigilancia y el control, además de contar con capacidad para albergar a personas privadas de libertad de El Oro y, eventualmente, de otras provincias, especialmente aquellas consideradas de alta peligrosidad.

Traslado progresivo de la población penitenciaria

El gobernador informó que el proceso de desconcentración de la cárcel de Machala ya está en marcha. Recordó que el establecimiento fue construido originalmente para 400 personas, aunque llegó a albergar aproximadamente 1.200 privados de libertad, superando ampliamente su capacidad.

De acuerdo con la autoridad, la población penitenciaria fue reduciéndose progresivamente hasta llegar a cerca de 200 internos, quienes permanecen en el centro por procesos judiciales o condenas relacionadas con delitos de menor peligrosidad.

El 16 de julio se realizó el traslado de 101 personas privadas de libertad hacia la Penitenciaría del Litoral, mientras que los internos considerados de mayor riesgo ya fueron enviados al Centro de Privación de Libertad El Encuentro.