Gustavo Petro, presidente de Colombia, condicionó este lunes 13 de abril la venta de energía eléctrica a Ecuador a la eliminación inmediata de los aranceles que gravan las importaciones entre ambas naciones. Durante una reunión ministerial celebrada en Ipiales, Nariño, el mandatario colombiano cuestionó duramente la política comercial y de seguridad de su homólogo Daniel Noboa.

Petro señaló que la imposición de impuestos que alcanzan el 100 % fomenta el control de grupos criminales en la frontera. La cumbre ministerial tuvo como eje central abordar la crisis económica en Ipiales generada por la actual "guerra de aranceles". Según Petro, el cierre de rutas legales y la imposición de barreras comerciales no detienen el intercambio, sino que desplazan el comercio hacia la ilegalidad.

Gustavo Petro habló de los pasos irregulares

"Cuando se impide pasar las tractomulas y los camiones con mercancía legal, se está entregando el comercio al contrabando, que es la cara del lavado de dólares de los narcotraficantes", afirmó el mandatario, añadiendo que esta medida "entrega su pueblo y el nuestro a la mafia". En materia de seguridad, Petro defendió la gestión de su fuerza pública, asegurando que Colombia es el país que más cocaína incauta a nivel global.

El presidente Gustavo Petro criticó la negativa histórica de Ecuador de habilitar plenamente la carretera entre Esmeraldas y Tumaco por temor al tráfico de drogas. Para el gobernante colombiano, este enfoque demuestra un desconocimiento del funcionamiento del narcotráfico, ya que, al bloquear las vías legales, el tránsito de sustancias se traslada a las zonas selváticas donde el control es casi nulo durante la noche.

Petro descartó cualquier apoyo energético 

Uno de los puntos más críticos de la intervención fue la negativa rotunda a suministrar electricidad a Ecuador ante una eventual crisis por el Fenómeno de El Niño. "Pendejos no somos, quite los aranceles y hablamos", sentenció Petro, descartando cualquier apoyo energético mientras persistan las restricciones comerciales impuestas desde Quito.

Por su parte, el presidente Daniel Noboa se pronunció durante la mañana de este mismo lunes, manifestando una baja expectativa sobre la cooperación del Gobierno colombiano en materia de seguridad. Este cruce de declaraciones marca un punto de alta fricción en las relaciones binacionales, donde la integración económica y el suministro energético se han convertido en las principales fichas de negociación frente a la problemática.