La transformación de la avenida Vicente Maldonado Vera, una de las arterias más transitadas de la ciudadela Quisquís, ya empieza a reflejarse en la dinámica diaria de miles de ciudadanos. La Dirección de Obras Públicas de la Alcaldía de Guayaquil habilitó el primer tramo renovado de esta vía, comprendido entre la calle Costanera y la Facultad de Comunicación Social de la Universidad de Guayaquil (FACSO), como parte del proyecto integral de Renovación Urbana que se ejecuta en el norte de la ciudad.
Con la reapertura de este segmento, conductores, peatones, estudiantes y comerciantes recuperan un corredor estratégico que conecta sectores residenciales, académicos y comerciales. La intervención forma parte de un contrato municipal que también contempla trabajos en la avenida Félix Sarmiento Núñez, en la ciudadela Miraflores, con una inversión global cercana a los USD 2 millones.
De acuerdo con información oficial del Municipio de Guayaquil, en este primer tramo concluyeron los trabajos de instalación y modernización de los sistemas de agua potable, aguas servidas y drenaje pluvial. Además, se ejecutó la reconstrucción total del pavimento y la ampliación de las aceras, uno de los componentes más relevantes del proyecto.
Actualmente, las labores continúan con trabajos complementarios, entre ellos la adecuación de jardineras, la colocación de tapas de alcantarillado, la siembra de especies arbóreas y la repotenciación del sistema de alumbrado público, acciones orientadas a mejorar tanto la seguridad como la imagen urbana del sector.
Prioridad para el peatón y espacios más seguros
Uno de los principales objetivos de la intervención municipal en Guayaquil consiste en priorizar la movilidad peatonal. Antes de la ejecución del proyecto, las aceras presentaban un considerable deterioro, eran estrechas y, en algunos sectores, obligaban a las personas a caminar sobre la calzada, incrementando los riesgos de accidentes.
Ahora, las nuevas veredas ofrecen mayor amplitud y accesibilidad para estudiantes universitarios, residentes, trabajadores y usuarios que diariamente recorren la zona. Esta mejora resulta especialmente significativa debido a la proximidad de la Facultad de Comunicación Social de la Universidad de Guayaquil, institución que concentra un importante flujo peatonal.
"La verdad que sí, eran chiquitas, no teníamos mucho espacio. Teníamos que esperar que pase el uno para poder pasar nosotros. Ahora ya está bien, estamos más cómodos", expresó Jocelyn Costales, estudiante universitaria y usuaria frecuente de la vía.
Por su parte, Jennifer Collantes, propietaria de un establecimiento de comida ubicado en el sector, destacó el impacto positivo de la obra no solo en la movilidad, sino también en el aspecto urbanístico de la ciudadela. "Totalmente feliz de ver que no solamente han cambiado las calles, sino que también incrementarán las áreas verdes y se va a ver de una u otra forma estética y bonita la calle", manifestó.
Obras buscan solucionar problemas históricos de inundaciones
Además de la renovación superficial de la avenida, el proyecto incorpora una intervención profunda en la infraestructura hidrosanitaria, considerada indispensable debido a los problemas recurrentes de acumulación de agua registrados durante años en la ciudadela Quisquís.
Según la Alcaldía, los trabajos contemplan la construcción de cámaras de aguas lluvias, la instalación de nuevos colectores sanitarios, sumideros dobles, subdrenes y otras estructuras destinadas a optimizar el drenaje pluvial. Estas obras permitirán reducir significativamente las inundaciones que históricamente afectaban a residentes, estudiantes y negocios de la zona durante la temporada invernal.
Precisamente, una de las etapas más complejas del proyecto correspondió a la construcción de una cámara de aguas lluvias frente a la FACSO, infraestructura clave para mejorar la evacuación del agua y evitar anegaciones en uno de los puntos críticos del sector.
Las autoridades municipales han señalado que la modernización de los sistemas hidrosanitarios responde al deterioro acumulado durante décadas y constituye una solución estructural de largo plazo para una problemática que generaba afectaciones tanto en la movilidad como en la actividad económica local.
Avanza el segundo tramo de intervención
Mientras el primer segmento ya se encuentra habilitado para la circulación, la obra continúa en el segundo tramo de la avenida Vicente Maldonado Vera, comprendido entre la FACSO y la avenida Félix Sarmiento Núñez.
En este nuevo frente de trabajo ya culminó la instalación de los sistemas hidrosanitarios y actualmente inició la construcción del nuevo pavimento de hormigón armado. Paralelamente, continúan las labores de adecuación urbana y mejoramiento del espacio público.
La Dirección de Obras Públicas prevé concluir esta etapa en las próximas semanas, manteniendo el cronograma establecido para garantizar la recuperación integral de esta importante vía del norte de Guayaquil. Además, la Autoridad de Tránsito y Movilidad (ATM) ha implementado planes de circulación y rutas alternas para reducir las afectaciones a la movilidad durante el desarrollo de las obras.
El proyecto de renovación urbana de las avenidas Vicente Maldonado Vera y Félix Sarmiento Núñez fue adjudicado a finales de 2025 y comenzó oficialmente en febrero de 2026. La iniciativa beneficia directamente a aproximadamente 70.000 personas entre moradores, estudiantes, comerciantes y usuarios que transitan diariamente por estos corredores estratégicos.
Miraflores también se transforma
De manera paralela, el Municipio de Guayaquil inició una nueva fase de intervención en la avenida Félix Sarmiento Núñez, ubicada en la ciudadela Miraflores, la segunda arteria contemplada dentro del mismo contrato.
Los trabajos en esta avenida incluyen la reconstrucción integral del pavimento, ampliación de aceras, renovación de redes hidrosanitarias, rediseño del parterre central y ejecución de obras paisajísticas con incorporación de áreas verdes y arborización.
Con estas acciones, la administración municipal busca recuperar corredores urbanos estratégicos, fortalecer la seguridad vial, mejorar la accesibilidad universal y promover entornos más seguros y sostenibles para peatones y conductores.