Docentes y directivos de la escuela Víctor Hugo Briones, situada en el sector del Guasmo Sur, en Guayaquil, denunciaron el saqueo sistemático de sus instalaciones. El hecho delictivo, perpetrado por sujetos desconocidos durante el reciente periodo de vacaciones escolares, resultó en la sustracción de equipos tecnológicos, mobiliario y piezas de infraestructura básica, afectando el inicio de las actividades administrativas y pedagógicas.

El hallazgo se produjo cuando el personal académico retomó sus labores y encontró la unidad educativa desvalijada. Según el reporte oficial, los antisociales vulneraron el perímetro de seguridad tras destruir las mallas metálicas que resguardan el recinto, ubicado junto al Mercado de las Esclusas.

Escuela no tenía sistema de vigilancia

Una vez en el interior, los delincuentes emplearon herramientas pesadas para realizar boquetes en las paredes internas, método que les permitió desplazarse entre las aulas sin necesidad de forzar todas las cerraduras. Entre los objetos sustraídos se encuentran unidades de aire acondicionado, diversos útiles escolares y material didáctico.

Los perpetradores incluso retiraron las llaves de agua de los sanitarios y áreas comunes, provocando daños adicionales a la red de fontanería de la institución. La dirección del plantel señaló que la falta de un sistema de vigilancia permanente y la vulnerabilidad del cerramiento facilitaron el acceso de personas ajenas a la institución de manera prolongada.

Padres de familia y moradores del Guasmo Sur manifestaron su preocupación ante lo que consideran un problema recurrente. De acuerdo con los testimonios recolectados en el sitio, este tipo de incidentes delictivos se repiten anualmente durante los recesos académicos, sin que hasta la fecha se hayan implementado medidas de seguridad definitivas o cerramientos de hormigón que impidan las incursiones.

Las autoridades no han reportado personas detenidas

La Policía acudió al establecimiento para realizar el levantamiento de indicios y comenzar las investigaciones pertinentes. Los agentes de criminalística inspeccionaron los orificios en las paredes y las mallas cortadas para intentar identificar a los responsables mediante huellas o registros cercanos. Hasta el cierre de esta edición, las autoridades no han reportado personas detenidas.

Este evento pone de relieve la situación de inseguridad que atraviesan los centros educativos en zonas vulnerables de Guayaquil, donde la infraestructura escolar se convierte en blanco de la delincuencia común ante la ausencia de resguardo preventivo durante los meses de inactividad estudiantil.