Las autoridades de Ecuador han generado una afectación cercana a los 12 mil millones de dólares a las estructuras del crimen organizado entre el 1 de enero y el 2 de junio de 2026, según datos oficiales del Ministerio de Defensa. Durante este período, Fuerzas Armadas ejecutaron cerca de 200 mil operaciones militares a nivel nacional, lo que equivale a un promedio de alrededor de 1.300 acciones diarias en tierra, mar y aire.
Estas intervenciones se concentran en debilitar las economías ilícitas que financian a grupos criminales, reducir sus capacidades operativas y recuperar espacios estratégicos para la seguridad ciudadana. Entre los principales resultados destacan el decomiso de más de 23 toneladas de droga.
Crimen organizado sufre duro golpe este año
Asimismo, se destruyeron 1.348 bocaminas utilizadas para minería ilegal, se neutralizaron 186 dragas y se localizaron 692 acoples clandestinos empleados en el robo y tráfico ilegal de combustibles. Las operaciones permitieron retirar de circulación 913 mil galones de combustible, un recurso frecuentemente usado para financiar actividades de narcotráfico, minería ilegal y otras economías ilícitas.
En el ámbito armamentístico, se decomisaron 1.861 armas de fuego, 60.893 municiones, 128.449 explosivos, 1.192 alimentadoras y 2.984 armas blancas. Las autoridades también desarticularon redes logísticas al retener 452 camiones y tanqueros, 331 vehículos, 119 motocicletas, 114 embarcaciones y 6.618 equipos de comunicación utilizados para coordinar actividades criminales.
Tres objetivos estratégicos contra la delincuencia
En estas intervenciones se aprehendieron a 3.108 personas vinculadas a delitos y a seis presuntos integrantes de grupos armados organizados.Según el Ministerio de Defensa, las acciones se alinean con tres objetivos estratégicos: golpear las fuentes de financiamiento de las organizaciones criminales, afectar su capacidad logística, desmantelar sus estructuras de apoyo y limitar sus posibilidades de expansión territorial.
Estos resultados forman parte de la estrategia de las Fuerzas Armadas para enfrentar al crimen organizado en sus diversas manifestaciones, con énfasis en la protección de la seguridad ciudadana y la recuperación de espacios estratégicos del país.