El Gobierno del Ecuador presentó este 24 de marzo de 2026, en el Jardín Botánico de Quito, la campaña "Tradición y conservación van de la mano", con el fin de evitar la tala de la palma de cera durante la Semana Santa, debido a su vulnerabilidad y lento crecimiento.

El Ministerio del Ambiente, Agua y Transición Ecológica lidera esta iniciativa que suma más de 15 años de aplicación continua en el país. La estrategia busca proteger seis especies del género Ceroxylon, varias en estado vulnerable o en peligro crítico.

Además, las autoridades alertan que la extracción ilegal de hojas jóvenes, conocidas como cogollos, amenaza la supervivencia de estas plantas. Estas especies tardan más de 80 años en reproducirse y pueden vivir más de 200 años, lo que agrava su recuperación. Por esta razón, el Gobierno coordina operativos con la Iglesia Católica y la Policía Nacional. Estas acciones buscan evitar la comercialización ilegal durante el Domingo de Ramos, una fecha clave para esta práctica tradicional.

Impacto ambiental en los ecosistemas

La palma de cera cumple un rol esencial en los ecosistemas andinos. Sus frutos sirven de alimento para aves y mamíferos, mientras su estructura ofrece refugio natural para diversas especies. Entre ellas destacan el perico cachetidorado y el loro orejiamarillo, considerado vulnerable a nivel global y en estado crítico en Ecuador. La pérdida de estas palmas afecta de forma directa su hábitat.

Asimismo, la reducción de estas especies incide en la regulación hídrica y en la estabilidad de los ecosistemas de montaña. Por ello, las autoridades enfatizan la necesidad de conservarlas. La campaña promueve el uso de materiales alternativos para elaborar ramos. Entre ellos constan laurel, maíz, paja, arrayán, totora, ciprés, cedrón, bambú, sigse y flores ornamentales.

Según el Ministerio, estas opciones permiten mantener la tradición religiosa sin afectar la biodiversidad. "Se busca que la ciudadanía conserve sus costumbres sin generar impacto ambiental negativo", señalaron voceros oficiales. También, se desarrollan capacitaciones dirigidas a artesanos, comerciantes y comunidades locales. Estas actividades incluyen educación ambiental en escuelas y espacios comunitarios.

Normativa y control legal

El Gobierno recordó que la legislación ecuatoriana sanciona la extracción ilegal de palma de cera. El Código Orgánico Integral Penal (COIP) establece penas de uno a tres años de prisión para quienes incurran en estos delitos. Además, las autoridades reforzarán controles en mercados y carreteras. Estas medidas buscan reducir el tráfico de cogollos durante la temporada religiosa.

De esta forma, el Estado ratifica su compromiso con la protección del patrimonio natural. La campaña también busca equilibrar la tradición cultural con la conservación ambiental en el país.