Un vuelo de la aerolínea estadounidense Delta realizó un aterrizaje de emergencia en el Aeropuerto Internacional de Guarulhos, en São Paulo, la noche del domingo 29 de marzo de 2026. El incidente se produjo luego de que uno de los motores de la aeronave explotara apenas segundos después de haber iniciado su ascenso. A pesar de la gravedad del evento, la tripulación logró retornar a la pista con éxito.

La correcta maniobra de los pilotos garantizó la seguridad de las 288 personas que se encontraban a bordo, quienes resultaron ilesas. El vuelo 104, operado por un Airbus A330-300 con destino a la ciudad de Atlanta, Estados Unidos, inició su carrera de despegue a las 23h49 hora local desde la pista 10L.

El vuelo volvió a la pista a los 10 minutos del incidente

Inmediatamente después del despegue, el motor izquierdo, modelo Pratt & Whitney PW4168A, sufrió un fallo catastrófico que generó llamas y chispas visibles desde la cabina de pasajeros. El incidente quedó registrado en múltiples videos difundidos en redes sociales, donde se escuchan gritos de alarma mientras la aeronave ganaba altitud con una llamarada intermitente en el ala.

De acuerdo con los protocolos de seguridad aeronáutica, el capitán de la aeronave decidió continuar el ascenso tras haber superado la velocidad de decisión V1, un punto en el que abortar el despegue resulta más peligroso que estabilizar el vuelo en el aire. Los audios del control de tráfico aéreo, confirmaron la gravedad de la situación cuando los controladores advirtieron: "Delta 104, tiene fuego en su ala".

Tras alcanzar los 4.500 pies (1.300 metros) de altitud y estabilizar los sistemas, el piloto realizó un viraje de retorno y aterrizó de emergencia apenas diez minutos después del incidente inicial. El aterrizaje presentó complicaciones adicionales debido al desprendimiento de fragmentos incandescentes del motor dañado.

Suspendidas las operaciones aeroportuarias

Estos restos metálicos cayeron en las áreas verdes circundantes a la pista, provocando un incendio en el césped que debió ser sofocado por el cuerpo de bomberos del aeropuerto. Como consecuencia, las operaciones en Guarulhos fueron suspendidas temporalmente mientras los equipos de emergencia evacuaban a los pasajeros y retiraban los escombros.

La aerolínea Delta emitió un comunicado oficial atribuyendo el suceso a un "problema mecánico" y reiterando que la seguridad es su "máxima prioridad". Por su parte, el Centro de Investigación y Prevención de Accidentes Aeronáuticos (CENIPA) de Brasil ha iniciado las diligencias correspondientes. Entre las principales hipótesis de la investigación se analiza un posible impacto con aves (bird strike), dado que otra aeronave en las inmediaciones reportó la presencia de fauna minutos antes del despegue del vuelo 104.