Tras más de 20 años de construcción, Finlandia ultima los preparativos para poner en marcha Onkalo, el primer repositorio geológico profundo del mundo destinado al almacenamiento definitivo de combustible nuclear gastado. La instalación, ubicada en la isla de Olkiluoto, en el suroeste del país, comenzará a recibir los primeros contenedores de residuos radiactivos en 2026.

El proyecto, desarrollado por la empresa Posiva, prevé enterrar unas 6.500 toneladas de combustible con residuos nucleares procedente de los cinco reactores del país. Todo quedará enterrado  a una profundidad de entre 400 y 450 metros en el granito estable del lecho rocoso finlandés, que tiene unos 1.900 millones de años de antigüedad.

Finlandia tardó 20 años en la construcción

Los residuos nucleares quedarán aislados durante al menos 100 mil años mediante un sistema de barreras múltiples: contenedores de cobre y acero, arcilla de bentonita y el propio lecho rocoso. La decisión de construir Onkalo se remonta a la reforma de la Ley de Energía Nuclear de 1994, que obligó a Finlandia a gestionar sus residuos radiactivos dentro de sus fronteras.

En el año 2000 se seleccionó el emplazamiento de Olkiluoto, próximo a la central nuclear del mismo nombre. Las obras de excavación comenzaron en junio de 2004, inicialmente como instalación de investigación, y en 2015 el Gobierno de Finlandia  concedió la licencia de construcción.

Gestión de residuos nucleares a nivel global

El repositorio consiste en un complejo de túneles y cámaras subterráneas. El combustible gastado se encapsulará en la superficie antes de ser transportado bajo tierra. Una vez lleno, previsto para dentro de unas décadas, el acceso principal será sellado definitivamente. La instalación operará hasta alrededor de 2120 y posteriormente será clausurada por los próximos 100 mil años.

Este hito representa un avance significativo en la gestión de residuos nucleares a nivel global. Mientras otros países como Suecia, Francia o Canadá avanzan en proyectos similares, Onkalo será el primero en entrar en operación para combustible de alta actividad procedente de centrales nucleares civiles.

El lugar está libre de actividad sísmica 

La Agencia Internacional de la Energía Atómica (IAEA) ha calificado el proyecto como un "game changer" para la sostenibilidad a largo plazo de la energía nuclear.  La solución finlandesa se basa en el concepto KBS-3, desarrollado en colaboración con Suecia, y responde a la necesidad de aislar de forma segura materiales radiactivos durante escalas temporales que superan con creces la historia de las civilizaciones humanas.

Expertos destacan la estabilidad geológica del sitio, libre de actividad sísmica significativa y con un acuífero profundo que minimiza el riesgo de migración de radionucleidos. Una vez sellado, Onkalo no requerirá mantenimiento activo, confiando en las barreras pasivas para garantizar la contención a lo largo de los milenios. Este modelo podría servir de referencia para otros países que generan energía nuclear.