El Colegio Nacional 5 de Junio se enfrenta a un amargo y doble acontecimiento: su histórico aniversario coincide con el cumplimiento de diez años de abandono tras la destrucción total de sus instalaciones por el terremoto del 16 de abril de 2016. A pocos días de conmemorarse la catástrofe, la comunidad "cinquina" —como se conoce a sus exalumnos— ha reactivado una iniciativa ciudadana con una estrategia más robusta para exigir la reconstrucción del plantel, liderada por el exalumno Geomar Cárdenas.
Este 2026 el colegio cumplirá 75 años de creación.

La movilización actual surge como respuesta a la inacción estatal. Según explicó Cárdenas, si bien la solicitud no es nueva —"desde 2018 otros compañeros han empujado esta solicitud en todos los gobiernos que han pasado, pero se ha hecho caso omiso"—, esta vez la comunidad se presenta con una propuesta concreta. "Venimos más propositivos: contamos con un proyecto de diseño arquitectónico en etapa de prefactibilidad", detalló el coordinador.
El diseño fue elaborado por el arquitecto Diofre Alcívar, hijo de un excinquino. Alcívar propone unas instalaciones modernas y disruptivas que, a la vez, buscan conservar elementos históricos esenciales, como la vegetación tradicional y el Monumento a Eloy Alfaro, que honra a la Revolución Liberal de 1895.
Diez años en aulas provisionales
Desde el 2016, diversas autoridades, incluyendo el Ministerio de Educación, anunciaron planes de reconstrucción que nunca se concretaron. A pesar de las marchas y reclamos, como la manifestación multitudinaria de junio de 2022, las respuestas se limitaron a mantenimientos menores en otras unidades educativas, sin avances sustantivos en la obra integral del 5 de Junio. Hasta ahora el plantel sigue operando en aulas provisionales, una situación de precariedad que la iniciativa ciudadana busca revertir ante una historia de promesas rotas por múltiples administraciones.

La exestudiante Nayeli Calvache, de la promoción 2020, compartió el impacto de esta década: "Tras el sismo, migramos a los colegios Continental y Tohalli. Ver desde los pasillos del Tohalli la destrucción del 5 de Junio era impactante". Calvache describió las aulas temporales como "inadecuadas: espacios reducidos para 35 a 40 estudiantes, sin aire acondicionado, recesos confinados y ventanas tapadas. Generaciones enteras hemos estudiado así. Es triste ver que sigue igual mientras termino la universidad". El nuevo proyecto, por ser el primero de su tipo en Manta con enfoque moderno, despierta en ella una nueva esperanza para las futuras generaciones.
Diseño con rigor educativo
La propuesta arquitectónica trasciende la simple reposición de estructuras. El arquitecto Diofre Alcívar subraya que el proyecto se centra en conectar la historia, el presente y el futuro. El diseño busca reconocer y abrazar la memoria del lugar, entendiendo el colegio como un "paisaje vivo". Uno de los pilares del diseño es la integración del entorno natural del plantel, que cuenta con una vegetación consolidada a lo largo del tiempo.

"Este ecosistema natural se convierte en un protagonista del proyecto, orientando la implantación de los nuevos bloques y generando espacios educativos que dialogan con la naturaleza existente", señala Alcívar. En este sentido, la propuesta se inspira en los principios de la pedagogía Reggio Emilia, un enfoque que considera el espacio físico como un "tercer maestro" capaz de estimular la curiosidad, la exploración y la interacción de los estudiantes, sostuvo.
A nivel técnico, el proyecto fue desarrollado mediante la metodología Building Information Modeling (BIM), una herramienta digital que optimiza la planificación e integra arquitectura, estructura e instalaciones. Este sistema permite generar información clave para la operación y mantenimiento de la infraestructura educativa a largo plazo, garantizando una edificación adaptada a la actualidad.
Hoja de ruta ciudadana
La iniciativa busca protegerse de agendas políticas, especialmente en un año preelectoral. "Somos un grupo de jóvenes que retomamos esto conscientes de que procesos anteriores tuvieron involucramiento político. Queremos que sea netamente ciudadano, con un reglamento interno para evitar vinculaciones", enfatizó Geomar Cárdenas.

El plan de acción incluye socializaciones durante marzo y una rueda de prensa para visibilizar el proyecto. En abril, se iniciará la recolección masiva de firmas en puntos estratégicos, buscando el respaldo no solo de exalumnos, sino de toda la ciudadanía. El momento crucial será entre el 5 y 6 de junio —fechas simbólicas por el aniversario institucional—, cuando el diseño arquitectónico y las adhesiones serán entregados en instancias clave: el Distrito de Educación de Manta, la Gobernación de Manabí, el Ministerio de Educación y el Ministerio de Economía y Finanzas.
Se espera que en los próximos días las autoridades de Educación den un pronunciamiento al respecto.