Análisis de vibraciones internas revela mecanismos de sismorresistencia en las pirámides de Guiza. El estudio fue liderado por Mohamed El Gabry del Instituto Nacional de Investigación de Astronomía y Geofísica de Egipto (NRIAG).
Las pirámides de Guiza, especialmente la Gran Pirámide de Keops, han resistido múltiples terremotos a lo largo de 4.600 años. El más notable ocurrió el 7 de agosto de 1847, con epicentro en Fayún, que causó decenas de muertos y destruyó cientos de edificios, pero dejó las pirámides prácticamente intactas.
Un nuevo estudio utilizando el método sísmico HVSR (Ratio Espectral Horizontal a Vertical) analizó las vibraciones naturales en más de 30 puntos internos de la pirámide, desde la cámara de la reina hasta la del faraón.
Resultados del estudio
Los investigadores descubrieron que la Gran Pirámide vibra de forma muy uniforme a una frecuencia de 2,3 Hz (2,3 vibraciones por segundo) en casi toda su estructura. Esta homogeneidad hace que se comporte como una sola unidad sólida, reduciendo tensiones internas y la formación de grietas durante un sismo.
Además, existe una diferencia significativa con el suelo circundante, que vibra a 0,6 Hz. Esta discrepancia evita el fenómeno de resonancia —comparado con empujar un columpio al ritmo exacto—, que es uno de los principales causantes de daños estructurales en terremotos.
Contexto histórico
A diferencia de los rascacielos actuales, diseñados para ser flexibles, las pirámides egipcias priorizaron la rigidez y la eternidad, alineada con las creencias religiosas de sus constructores.
Expertos consultados, como Amadeo Benavent de la Universidad Politécnica de Madrid y Juan Ignacio Soto de la Universidad de Granada, validan que la diferencia de frecuencias entre la estructura y el suelo es clave para su supervivencia.
Este estudio no solo arroja luz sobre la ingeniería antigua, sino que podría inspirar nuevas estrategias de diseño antisísmico en la arquitectura contemporánea.