La estabilidad de los servicios básicos en Rocafuerte se encuentra en el centro de atención público tras conocerse una notificación oficial de carácter urgente. Este documento, emitido por la Corporación Nacional de Electricidad (Cnel) EP Unidad de Negocio Manabí, advierte sobre una inminente suspensión del suministro eléctrico a la Empresa Pública de Agua Potable y Alcantarillado del cantón (Epapar). La noticia, que circuló rápidamente en plataformas digitales, activó las alarmas sobre la continuidad del bombeo de agua para la población de este cantón de Manabí.

Ante el nerviosismo ciudadano en Rocafuerte, Julio Bravo Rodríguez, gerente de la empresa pública, se pronunció para clarificar el estado actual de las obligaciones financieras de la institución. Según el funcionario, aunque la notificación es real, se trata de una deuda histórica que ha venido arrastrándose desde hace muchos años. La actual administración asegura que el problema no ha sido ignorado, sino que se ha trabajado en una solución estructural para no comprometer el presupuesto cantonal.

Detalles de la millonaria deuda con Cnel

El oficio Nro. CNEL-MAN-ADM-2026-0753-O detalla una cartera vencida que asciende a la cifra total de 474.180,94 dólares en Rocafuerte. Este monto se divide en once cuentas de contrato diferentes que abarcan varios sectores estratégicos del cantón. Entre los puntos con mayores saldos pendientes destaca el "Sitio Valdez 1", el cual registra 47 facturas vencidas con un valor que supera los 345.000 dólares. Esta situación refleja un descuido financiero acumulado que ahora la gerencia actual debe enfrentar bajo presión legal.

Otras ubicaciones en Rocafuerte que presentan deudas significativas incluyen la Calle Pichincha 1 con más de 42.000 dólares y la Avenida Don Bosco con 32.800 dólares. El documento oficial es tajante al señalar un plazo perentorio de 48 horas para dar cumplimiento a las obligaciones en mora. De no cumplirse, la empresa eléctrica procederá no solo al corte del servicio, sino también al inicio de un proceso de cobro judicial por la vía coactiva, incluyendo medidas cautelares sobre cuentas bancarias.

Gestiones de pago y acuerdos alcanzados

A pesar de la severidad de la notificación recibida en Rocafuerte, el gerente Julio Bravo manifestó que ya se han realizado las gestiones pertinentes con las autoridades de Cnel. El funcionario destacó que, en conjunto con el alcalde Norberto Vélez, se han mantenido reuniones en la ciudad de Manta para definir los términos de un convenio de pago. La intención es evitar a toda costa el embargo de las cuentas y garantizar que los ciudadanos no se queden sin el servicio esencial de agua potable.

En este contexto de crisis en Rocafuerte, Bravo confirmó que el acuerdo ya tiene una estructura definida y está próximo a ser suscrito. El convenio se firmará con el ingeniero Pablo Vinicio Donoso Melo, quien ejerce como administrador de la Unidad de Negocio Manabí de Cnel. Este paso es fundamental para regularizar la situación de Epapar, ya que permite transformar una deuda de exigibilidad inmediata en un plan de pagos manejable que no asfixie las finanzas de la empresa pública de agua.

Beneficios del nuevo convenio financiero

Uno de los puntos más relevantes del acuerdo para Rocafuerte es la obtención de condiciones crediticias altamente favorables dadas las circunstancias. Según las declaraciones del gerente, se ha logrado pactar un plazo de 10 años para la cancelación total de los 474.180,94 dólares. Además, se destaca una tasa de interés excepcionalmente baja del 0.01%, lo que minimiza el impacto del servicio de la deuda sobre el flujo de caja operativo de la entidad prestadora de servicios.

La metodología de pago para esta obligación en Rocafuerte se realizará mediante descuentos automáticos gestionados a través del Banco Central del Ecuador. Se estima que la cuota mensual rondará los 4.000 dólares, una cifra que la administración considera viable dentro de su planificación anual. El gerente Bravo enfatizó que el Directorio de Epapar ya otorgó la potestad legal necesaria hace algunas semanas para proceder con la firma de este importante documento que brinda tranquilidad institucional.

Críticas a las administraciones anteriores

El proceso de ordenamiento en Rocafuerte no ha estado exento de señalamientos hacia quienes dirigieron la empresa en el pasado. Julio Bravo fue enfático al declarar que, durante sus ocho meses de gestión, le ha correspondido solucionar múltiples problemas derivados de lo que calificó como "malas administraciones". Según el funcionario, la acumulación de 47 facturas vencidas en algunos contratos es una prueba clara de la falta de responsabilidad administrativa que imperaba antes de su llegada al cargo.