La transición energética en Europa ha intensificado la competencia global por materias primas estratégicas en África, especialmente en la República Democrática del Congo, Namibia y Nigeria, donde la extracción de minerales y energía plantea desafíos sociales, ambientales y geopolíticos.

La producción de tecnologías vinculadas a la movilidad eléctrica y a las energías renovables depende de minerales como cobalto, litio, cobre y coltán, recursos abundantes en el continente africano. Según el reportaje, la creciente demanda ha generado una competencia estratégica entre China y la Unión Europea (UE).

Un de Deutsche Welle (DW) sostiene que, aunque el objetivo es avanzar hacia un modelo energético más sostenible, el suministro de estos recursos proviene en gran medida de regiones que enfrentan inestabilidad política, pobreza estructural y débil regulación institucional.

Congo: epicentro del cobalto mundial

En el sur de la República Democrática del Congo (RDC), particularmente en la provincia de Lualaba, se concentra una parte sustancial de la producción mundial de cobalto. El informe señala que más de la mitad de los vehículos eléctricos del mundo contienen cobalto congoleño.

Aproximadamente 25 % del cobalto procede de minas artesanales o a pequeña escala. Estas explotaciones operan con condiciones de seguridad limitadas. El documental muestra testimonios de trabajadores que descienden a pozos de hasta 30 metros de profundidad, donde se registran accidentes frecuentes.

También se indica que empresas chinas han consolidado su presencia en el sector minero congoleño durante los últimos años, tras la retirada o menor participación de compañías europeas. China mantiene una posición dominante en la compra y procesamiento de cobalto.

Respuesta europea y regulación

En 2024, la Unión Europea aprobó la Ley de Materias Primas Fundamentales, cuyo objetivo es asegurar el acceso sostenible y diversificado a minerales críticos. Además, a través de la iniciativa Global Gateway, Bruselas proyecta movilizar hasta 300.000 millones de euros hasta 2027 en inversiones de infraestructura y energía.

El documental recoge opiniones que señalan que la UE busca diferenciarse mediante estándares ambientales y sociales más estrictos. Sin embargo, también muestra posturas críticas que cuestionan la coherencia entre el discurso sobre sostenibilidad y la dependencia continua de minerales extraídos en contextos vulnerables.

En el Congo, el legado del periodo colonial belga es mencionado como parte del contexto histórico que influye en la percepción local sobre la presencia extranjera en el sector minero.

Namibia y el hidrógeno verde

El documental también aborda proyectos de hidrógeno verde en Namibia, impulsados por inversiones europeas y alianzas público-privadas. Uno de los proyectos destacados es el de la empresa Hyphen, que busca desarrollar infraestructura de energía solar y eólica para producir hidrógeno destinado a la exportación.

La inversión prevista equivale a una proporción significativa del Producto Interno Bruto (PIB) de Namibia, según el documental. Las autoridades locales promueven la iniciativa como motor de empleo y crecimiento.

Sin embargo, también se documentan preocupaciones relacionadas con el impacto ambiental, ya que algunas instalaciones se proyectan en áreas protegidas. Asimismo, se mencionan referencias históricas vinculadas a la presencia alemana en el país, incluyendo hechos del periodo colonial.

Nigeria y el gas natural

El documental incluye el caso de Nigeria, donde la extracción de gas natural ha cobrado relevancia tras la invasión rusa a Ucrania y la búsqueda europea de fuentes alternativas de suministro energético.

En el Delta del Níger, la explotación de hidrocarburos ha sido objeto de denuncias por contaminación ambiental y efectos en la salud de la población. Líderes comunitarios consultados en el reportaje describen impactos en la calidad del aire y del agua.

El análisis plantea que, pese al impulso a la transición energética, varios países europeos continúan estableciendo acuerdos para la importación de gas africano, lo que refleja la complejidad del proceso de sustitución de combustibles fósiles.

Competencia global y transición energética

El documental de DW presenta la transición energética como un proceso que combina objetivos climáticos con dinámicas geopolíticas. África emerge como un actor clave en el suministro de minerales estratégicos y recursos energéticos.

La competencia entre China y la Unión Europea por asegurar cadenas de suministro estables influye en la inversión, regulación y presencia industrial en el continente.

El documental concluye que el éxito de la transición energética global dependerá no solo de la reducción de emisiones, sino también de la distribución equitativa de beneficios y del respeto a estándares sociales y ambientales en los países productores. (10).