Las tradicionales papas gratinadas son un plato reconfortante y económico.
Esta receta de origen francés, conocida originalmente como Gratin Dauphinois, se ha convertido en el acompañamiento ideal de los almuerzos actuales, debido a su textura suave y la facilidad de conseguir sus componentes en cualquier mercado.
Lo que necesitas para tus papas gratinadas
Para lograr el éxito en esta preparación, necesitas reunir elementos sencillos pero frescos. La base del éxito radica en mantener las proporciones correctas para que la cocción en el horno resulte uniforme y el plato no quede seco.
Los elementos necesarios son:
- 1 kilo de papas (preferiblemente de variedad pastusa o de consistencia firme).
- 400 mililitros de crema de leche.
- 200 mililitros de leche entera.
- 2 dientes de ajo pelados.
- 150 gramos de queso rallado (tipo mozarela o parmesano para dorar).
- Una pizca de sal, pimienta negra y nuez moscada.
- 20 gramos de mantequilla para untar el molde.
Preparación paso a paso
El primer paso consiste en lavar, pelar y cortar las papas en rodajas finas, de unos 3 milímetros de grosor, intentando que todas tengan el mismo tamaño.
Un punto clave es no lavar las papas después de cortarlas, ya que el almidón natural que liberan ayudará a espesar la salsa durante el horneado.
A continuación, en una olla pequeña a fuego bajo, calienta la crema de leche junto con la leche entera, los dientes de ajo machacados, la sal, la pimienta y la nuez moscada durante 5 minutos para infundir los sabores. Mientras tanto, enciende el horno para precalentarlo a 180 grados Celsius y engrasa una fuente para horno con la mantequilla.
El horneado perfecto
Para el armado, retira los ajos de la mezcla líquida. Coloca una primera capa de rodajas de papa en la fuente, vierte un poco de la crema aromatizada y repite el proceso hasta terminar los ingredientes. Asegúrate de que la última capa quede cubierta por el líquido.
Finalmente, esparce los 150 gramos de queso rallado por encima y lleva la fuente al horno durante 45 minutos. Sabrás que el plato está listo cuando pinches las papas y estén completamente suaves, y la superficie muestre un color dorado y crujiente. Deja reposar 10 minutos antes de servir para que la estructura se asiente.