Después de ocho meses del homicidio del psicólogo Miguel Ángel Cedeño Pico el presunto asesino se entregó a la Policía. El martes 5 de mayo de 2026, un adolescente de 17 años, identificado como V. L. J. G., se entregó a la Policía en Manta, ocho meses después del homicidio del psicólogo Miguel Ángel Cedeño Pico, ocurrido el 7 de octubre de 2025.
El trágico suceso tuvo lugar en las instalaciones de la Unidad Educativa James Watt, ubicada en el barrio Forestal del cantón Manta, provincia de Manabí. La entrega del menor se produce en un contexto de búsqueda por parte de las autoridades, quienes contaban con una boleta de captura en su contra.
El incidente en la unidad educativa
El homicidio de Miguel Ángel Cedeño Pico conmocionó a la comunidad educativa. Según la información recabada en su momento, el incidente se desencadenó cuando el adolescente, en una actitud agresiva, intentó acceder al bar de la institución.
Esta acción provocó una confrontación que escaló rápidamente. El menor habría atacado al psicólogo con un fragmento de vidrio, causándole graves heridas en el cuello.

Muerte y búsqueda
Tras la agresión, Miguel Ángel Cedeño Pico fue trasladado de urgencia al hospital del Seguro Social. Pese a los esfuerzos médicos, se confirmó su deceso, dejando un profundo dolor entre sus familiares, amigos y colegas.
Desde ese momento, las autoridades iniciaron una investigación para dar con el paradero del responsable, emitiéndose una boleta de captura contra el adolescente.
Entrega voluntaria
La entrega voluntaria del joven V. L. J. G., este martes ha sido un punto clave en el desarrollo del caso. William Calle, jefe de la zona cuatro de Policía, confirmó la entrega y la existencia de la boleta de captura. Subrayó que ahora serán las autoridades judiciales las encargadas de determinar el destino legal del menor.
Según datos históricos, la violencia en entornos educativos, aunque no es mayoritaria, sí representa una preocupación creciente para las autoridades y las familias.
Sistema judicial para menores
El sistema judicial ecuatoriano contempla un tratamiento especial para los adolescentes infractores, buscando un equilibrio entre la sanción y la reeducación. La entrega de V. L. J. G. abre una fase crucial en la que se determinará su responsabilidad y las medidas correspondientes, siempre dentro del marco legal aplicable a menores de edad.