El Fondo Monetario Internacional (FMI) incrementó su proyección de crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) para Ecuador, situándola en un 2,5 % para el cierre de 2026. La actualización fue presentada este martes 14 de abril en el marco del Informe sobre las Perspectivas de la Economía Mundial, publicado durante las reuniones de primavera del organismo. Este ajuste al alza representa un avance respecto al 2 % proyectado inicialmente, posicionando al país por encima del promedio esperado para América del Sur.
De acuerdo con el organismo multilateral, el panorama macroeconómico nacional se complementará con una inflación estimada del 2,9 % y una tasa de desempleo del 3,1 %. Aunque la cifra del 2,5 % refleja una mejora en las expectativas recientes, se mantiene por debajo del rendimiento registrado en 2025, año en el que la economía ecuatoriana alcanzó una expansión del 3,7 %, según los registros históricos del Banco Central del Ecuador (BCE).
Comparativa regional y contexto latinoamericano
La nueva previsión sitúa a Ecuador en una posición competitiva frente a sus vecinos, superando el promedio de América del Sur, que se estima en un 2,3 %. En el escalafón latinoamericano, los países con mayores proyecciones de crecimiento son Paraguay (4,2 %), Venezuela (4 %), Argentina (3,5 %) y Perú (2,8 %). Esta dinámica muestra una recuperación heterogénea en la región ante los desafíos globales.
Por el contrario, naciones como Uruguay (1,8 %), Brasil (1,9 %) y Colombia (2,3 %) presentan expectativas de crecimiento más moderadas. El informe del FMI destaca que, a pesar de las presiones inflacionarias externas, Ecuador ha logrado mantener indicadores de estabilidad laboral y control de precios que favorecen el ajuste positivo de su proyección económica para el presente periodo fiscal.
Incertidumbre global y factores de riesgo
A nivel internacional, el FMI advirtió que la trayectoria de crecimiento constante del 3,3 % se ha visto interrumpida. La guerra en Irán ha frenado el impulso económico mundial, obligando a revisar la proyección global a la baja, situándola en un 3,1 %. Según Pierre-Olivier Gourinchas, consejero económico del FMI, este conflicto bélico provocará que la inflación global suba al 4,4 %, marcando una desviación preocupante de las tendencias anteriores.
Las autoridades del FMI enfatizaron que el impacto final en economías emergentes como la ecuatoriana dependerá de la duración y magnitud del conflicto en el Medio Oriente. En escenarios adversos, el encarecimiento de la energía y las rupturas en las cadenas de suministro podrían alterar las proyecciones actuales. No obstante, por ahora, el crecimiento de Ecuador se perfila como uno de los más resilientes del bloque suramericano.